Nueve empresas españolas han estado presentes desde 1995 en Bolivia, donde llevan invertidos más de 1.900 millones de euros. De ellos, casi la mitad corresponden a explotaciones de petróleo y gas. La petrolera Repsol-YPF ha invertido hasta la actualidad 800 millones en el mercado energético boliviano, y aspira a doblar ese desembolso de aquí a 2009.
Otras compañías con presencia en el país son Iberdrola, que tiene una distribuidora de luz llamada Electropaz; BBVA, que administra un plan de pensiones; Red Eléctrica Española; AENA y Albertis, que gestionan los tres aeropuertos del país; Unión Española de Explosivos, y el Grupo Prisa, accionista mayoritario de tres diarios bolivianos y que participa en algunas iniciativas de radio, televisión y editoriales a través de su filial Santillana.
Las inversiones españolas permitió crear 2.239 empleos directos y unos 13.000 indirectos. Los intercambios comerciales, sin embargo, son escasos: entre enero y septiembre de 2005, España compró a Bolivia productos por 12,3 millones de euros y vendió por unos 15,6 millones.