Felipe Navío subrayó que el recorte de los ingresos por la venta de tabaco en los aviones supondrá una pérdida de competitividad de las aerolíneas españolas frente al resto. «Esto podría conllevar subidas de tarifas», aseguró, al tiempo que recordó que el sector aéreo se encuentra sometido a una gran presión por el alza del precio del combustible y la competencia feroz tanto de compañías tradicionales como de bajo coste.
En el mismo sentido se expresó el presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) -controlada por Iberia-, Pablo Olmeda, quien calificó la situación de «aberrante». «No lo concebimos, no entendemos como Aldeasa y, sobre todo, los operadores de bajo coste se van a poder forrar mientras a nosotros se nos prohíbe».