La empresa municipal Limusa cifra en 20 los contenedores de basura que han sido incendiados en las dos últimas semanas en distintas calles de la ciudad en una serie de actos vandálicos protagonizados por menores.
El concejal de Empresas Municipales, Bartolomé Soler, informó de que cada uno de esos contenedores puede tener un precio de 900 euros, por lo que el gasto que la cadena de actos vandálicos ha supuesto para Limusa supera los 18.000 euros. A eso hay que añadir el gasto de la actuación de los bomberos y la retirada de los restos calcinados.
Soler lamentó este tipo de actos pero dijo estar «convencido» de que la aparición de este tipo de informaciones en los medios de comunicación alienta a que se produzcan más casos». Los últimos cuatro incendios fueron en la pedanía de Almendricos.
Opinó también que «la mayor inversión que puede hacer un país es en educación» y sostuvo que los comportamientos vandálicos «no se corrigen con medidas policiales ni con campañas de concienciación».
En este sentido el concejal de Seguridad Ciudadana, Josías Martínez, indicó que la Policía Local ha identificado a algunos de los autores materiales de los incendios intencionados «que eran menores y lo hacían con mucha premeditación».