La coordinadora de Trasplantes del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, Ana Sanmartín, aseguró hoy que "no me cabe la menor duda de que nadie ha presionado" para que se donaran los órganos, al padre de la menor boliviana de 5 años fallecida tras una sedación para quitarle los dientes de leche en una clínica dental de Alicante.
Sanmartín, en declaraciones, explicó que "en todo momento, no sólo se ha trabajado con una profesionalidad y una atención sanitaria fuera de toda duda, sino que también en lo personal se ha hecho todo lo que estaba en nuestra mano", por tratarse de un caso "muy dramático" y con un "componente social muy importante".
Así, relató que la niña ingresó en la UCI Pediátrica de la Arrixaca tras ser derivada desde su hospital de referencia en Alicante por falta de camas, tras sufrir una hipoxia respiratoria, supuestamente a causa de una mala reacción a la sedación, lo que desembocó en una hipoxia cerebral, que hizo que la niña tuviera que ser entubada antes de su traslado a Murcia.
"Su evolución fue mala por la lesión cerebral secundaria a la hipoxia que presentaba, y entró en muerte cerebral", apuntó Sanmartín, quien subrayó que "de presiones o chantaje nada, pues incluso se barajó que no se realizara la donación si se veía algún problema".
Y es que, tanto el padre natural de la niña, William Pardo, como la familia de acogida en la que estaba la menor "se mostraron favorables a la donación". "Es cierto que el padre, al principio, era reacio, pero después cambió de opinión e, incluso, pidió disculpas por su comportamiento y dijo estar muy agradecido por todo", añadió.
Por ello, se mostró "sorprendida" de que el padre de la niña asegurara hoy, a través de una nota de prensa de Adepa, que "hasta el momento sólo se ha encontrado con problemas de presión por parte del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia para que done los órganos de su hija y la incineren".
"Jamás nos ha pasado algo así, pues siempre nos encontramos con familiares que nos agradecen la posibilidad de la donación", agregó Sanmartín, quien además negó que la niña haya sido incinerada. "Está en el Instituto Anatómico Forense de Murcia, a la espera de que su padre tome una decisión".
Finalmente, destacó que desde la Arrixaca se le ha ofrecido ayuda para la repatriación de la pequeña, para lo que se le ha facilitado el contacto con una funeraria. "Ayudamos en lo económico en lo que podemos, para lo que podríamos hacernos cargo de la repatriación, pagándole directamente por este servicio a la funeraria", concluyó.