- ¿Cómo valora la decisión tomada por la juez de dejar a José Rabadán en libertad vigilada?
- Me parece que es muy positivo el que la magistrada haya optado por la libertad vigilada y, además, de forma anticipada. Hay que tener en cuenta que es un menor, o que por lo menos lo era cuando sucedieron los hechos, y se le está aplicando no sólo la normativa, sino también la particularidad que se debe tener con los menores. Además, es importante también que el joven valore que se le está dando una oportunidad.
- ¿Cree posible la reinserción social de su cliente?
- La reinserción social no sólo es posible sino que es, legalmente, una realidad, y tenemos que asumirlo como una posibilidad. El permitir que este chico obtenga una libertad vigilada es no sólo una oportunidad para él, que lo es, sino también para la propia sociedad. Oportunidad en el sentido de que nos permita a la sociedad constatar que es posible una recuperación, poner en la realidad de la calle una realidad que está también en papel. Estoy convencido y esperanzado de que la reinserción y recuperación del joven es posible y se está produciendo.
- ¿Ha notado a Rabadán ilusionado por este cambio?
- Cualquier persona que está muchos años privado de libertad, al encontrarse con una situación tan diferente hace que, a veces, no se sepa muy bien cómo afrontarla. Estoy seguro de que él debe tener una ilusión por recuperar una libertad que perdió, totalmente justificada, por otra parte. También creo que es conveniente que haya un tránsito, que una persona que ha estado unos años en prisión o en un centro de internamiento encerrado, de la noche a la mañana no esté en la calle sin más. Es importante una medida transitoria como la que le han dado al joven.
- En las conversaciones que ha podido tener con su cliente sobre su futuro, ¿ha mostrado interés por algún oficio en particular para ganarse la vida?
- Las veces que hemos tratado está cuestión ha dicho que lo único que desea es vivi y trabajar; supongo que él sabrá en qué quiere trabajar. Me consta que tiene esa ilusión por salir adelante como una persona normal.
- El hecho de que se le haya trasladado a la otra punta del país facilitará la reinserción del joven...
- Una de las razones por la que creo que el traslado ha sido una decisión muy afortunada es que permite que él pueda iniciar una vida diferente en un lugar alejado del entorno donde se produjo el triste acontecimiento, y del entorno donde es conocido. Hay que tener en cuenta que esta persona lo que necesita es, probablemente, olvidar, pero también que las personas olviden para que pueda vivir de una forma lo más normal posible. No creo que fuera afortunada establecer su residencia en Murcia teniendo en cuenta que lo que ocurrió fue grave.
- ¿Cómo se ha tomado su entorno familiar la decisión?
- Honestamente no tengo trato con la familia. Me cuentan que a unas personas les parece mal, pero que otras lo ven positivo porque también tienen confianza en las personas que tienen las facultades de tomar esas decisiones. Y yo creo que merece la pena dar un voto de confianza a estas personas.
- Su novia, Verónica, ¿ha producido un cambio importante en él?
- Tengo la certeza, porque lo he visto y lo he vivido, de que el encuentro con esta joven ha sido muy positivo. Le ha permitido generar en el sentimientos que desconocía y provocar ilusiones. Estoy convencido de que este acercamiento ha sido muy positivo. Esta chica ha transformado a José Rabadán y estoy seguro de que seguirá transformándolo.
- ¿Ha mostrado en los últimos tiempos signos de arrepentimiento por lo que hizo?
- Él lamenta y considera una verdadera catástrofe lo que ocurrió. También es cierto que la presión social, la presión de los medios le ha hecho ponerse una coraza para no mostrar lo que a lo mejor otra persona mostraría, pero yo sí he sentido ese arrepentimiento.