El año 2004 marcó un punto de inflexión en la historia del Rosell porque terminaron las obras que lo habían convertido en una especie de hospital de campaña durante una década. Aquel año todo volvió a la normalidad, pero ésta ha durado poco, ya que en unos días los albañiles desembarcarán de nuevo en el centro sanitario para no marcharse, al menos, en tres meses. La zona afectada por los trabajos será una parte de la sala de Urgencias, cuya reforma, gestionada por el antiguo Insalud, acabó en julio del 2001.