«La palabra caridad ha sido desvirtuada y se entiende mucho mejor la solidaridad»

El misionero Miguel Taboada Tabuenca./Edu botella / AGM
El misionero Miguel Taboada Tabuenca. / Edu botella / AGM

Miguel Taboada Tabuenca. Misionero javeriano

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Hasta el próximo domingo, Manos Unidas organiza una serie de actividades en la Región para dar a conocer el problema del hambre en el mundo y recaudar fondos, que siempre serán pocos, para ayudar al desarrollo de los países menos favorecidos. Charlas en colegios, las llamadas 'Cenas del Hambre', coloquios y mesas redondas están a cargo de diversos misioneros, quienes conocen de primera mano las necesidades que existen en otros lugares del planeta. Uno de ellos es Miguel Taboada Tabuenca, javeriano zaragozano. En 2006 fue enviado a Brasil, donde estuvo diez años. Conoció de cerca algunos proyectos acompañado por Manos Unidas, como el de Atalaia, Brasil -formación para pueblos indígenas del Alto Solimoes- o el de salud en Abobo (Etiopía). Actualmente vive en Murcia, donde colabora con su comunidad en el servicio conjunto de animación misionera (Scam), compartiendo su experiencia con los demás.

-¿Por qué ahora le llamamos solidaridad a la caridad de toda la vida?

-Creo que la palabra caridad ha sido desvirtuada y traicionada. Se entiende mucho mejor la solidaridad. Tienen la misma raíz (el amor desinteresado) y ambas son contrarias al nacionalismo.

-¿Cuándo supo usted que quería ser misionero?

-Bueno, misionero es todo aquel que recibe una misión, por lo tanto todo seguidor de Jesús. Pero misionero que sale de su país dejándolo todo, cuando tenía 23 años. Sentí que Dios me llamaba a algo diferente a lo que yo planeaba, algo mejor.

-¿Cuál es su relación con Manos Unidas en Murcia?

-Al estar en España para compartir lo vivido en Brasil con la gente, Manos Unidas es un marco ideal. Yo he trabajado en lugares donde se realizan proyectos, conozco de primera mano lo bien que funcionan y cuánta gente vive con dignidad gracias a ellos.

-¿En qué lugares ha realizado su apostolado?

-Estudié siete años en Italia preparándome para la misión y después viví diez años en Brasil como sacerdote, tanto en el sureste urbano como en el río Amazonas, con un paréntesis de un año y medio en Murcia. Ahora estoy de vuelta desde hace tres meses.

-¿Qué es el Servicio Conjunto de Animación Misionera (Scam) al que pertenece?

-Somos un equipo de misioneros y misioneras de distintos institutos religiosos y laicos que trabajamos unidos para impulsar el espíritu misionero de todos los bautizados. Puede encontrar más información en el 'blog' misionesscam.blogspot.com.

-¿Es necesario impulsar más la concienciación de los escolares hacia la caridad?

-Por supuesto que sí, aunque nadamos contracorriente. La caridad es gratuita, pero la sociedad no da nada gratis. Cada vez que encuentro un grupo de jóvenes en los coles, me entusiasmo por su fuerza y ganas de vivir en plenitud.

-¿Cuáles cree que son los retos sociales a los que se enfrenta este país en los próximos años?

-Vivimos en una sociedad líquida, como advierte Bauman, donde cada vez hay menos límites a la libertad. Esto provoca una cada vez mayor desigualdad, que llegará a explotar en poco tiempo. España no tendrá capacidad para regular el flujo de inmigrantes africanos. Ellos no aguantan más.

-¿No tiene usted ganas de regresar a Brasil?

-Mañana mismo, si me lo permitiesen. La 'saudade', que significa morriña, es tantísima. Aquí en Europa me siento desubicado. Pero Murcia es una ciudad súper agradable, no me puedo quejar. Los misioneros que volvemos sabemos que la misión también está aquí. Así que valor... ¡Y al toro!

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