Los padres divorciados recibirán por duplicado toda la información académica de sus hijos

Dos niñas con sus mochilas escolares en su primer día de clase.
Dos niñas con sus mochilas escolares en su primer día de clase. / La Verdad

Educación implanta un protocolo para mediar en los conflictos y garantizar que ambos progenitores están al tanto de las reuniones, calificaciones y cambios de centro

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

Los colegios e institutos de la Región informarán por duplicado a los padres divorciados y separados de todas las cuestiones relacionadas con la vida académica de sus hijos: calificaciones, reuniones con los tutores, cambios de centro... La Consejería de Educación ha elaborado un protocolo de actuación para que, en caso de conflicto o mala comunicación entre los padres, los dos progenitores -siempre que ostenten la patria potestad del menor- tengan acceso a toda la información escolar y puedan participar en cualquier actividad, gestión o decisión.

Las instrucciones, que empezarán a aplicarse este mismo curso, pretenden evitar que las desavenencias entre los padres separados, divorciados o que han finalizado su convivencia de hecho no repercutan en la vida escolar de sus hijos, y buscan garantizar el derecho de los dos progenitores a participar y estar al tanto de la actividad escolar de sus hijos. Cubren además un vacío legal que actualmente puede dar lugar a situaciones complicadas, a las que tenían que enfrentarse los equipos directivos de los centros sin respaldo.

Objetivo
Establecer pautas comunes para que los centros sepan cómo actuar ante discrepancias que inciden en el ámbito escolar entre los progenitores separados, divorciados o que hayan cesado la convivencia de hecho.
Derecho a la información
Los dos progenitores, tengan o no la guardia y custodia, tendrán que ser convocados a las reuniones y recibir información de todo lo referido al proceso educativo: reuniones, asistencia al comedor, solicitud de becas, actividades extraescolares, medidas educativas...
Evaluaciones
En el caso en que los dos progenitores tengan la patria potestad, el centro duplicará la información de las calificaciones para entregársela a ambos.
Recogida de los menores
El menor se entregará al padre, madre o tutor según establezca la resolución judicial. Estos pueden autorizar por escrito a terceras personas para que recojan al menor en su nombre a través de un listado de nombres identificados con su DNI.

Actualmente, por ejemplo, cualquiera de los dos progenitores puede, por su cuenta y riego y sin consultar con el otro, cambiar a su hijo de colegio o instituto aunque no haya acuerdo sobre la cuestión. También es posible privar al padre o a la madre de información de calado referente al progreso escolar de sus hijos, no informándole de las calificaciones, de las citas con los profesores o de las reuniones de curso. Esas situaciones son más que frecuentes en los casos en que los progenitores no mantienen comunicación alguna o incluso están inmersos en disputas, ya que los centros actualmente remiten las circulares o avisos al progenitor que dejó en su día su correo electrónico y teléfono como contacto en la secretaría del centro o a través de circulares que llevan sus hijos, que deben ser firmadas solo por uno de los dos progenitores. En muchas ocasiones los centros dan por hecho que es la madre la destinataria de la información.

La resolución establece ahora que «el padre, madre o tutor legal separado, divorciado o sin vínculo matrimonial o de pareja de hecho, en virtud de la patria potestad, y con independencia de que tenga o no asignada la guarda y custodia del menor, tendrá que ser convocado para acudir a las reuniones informativas que realice el centro en relación al proceso educativo del alumno, a obtener información sobre todo lo relativo a ese proceso (notas informativas, entrevistas familiares, calificaciones, solicitud de becas, asistencia al comedor, adopción de medidas educativas, autorizaciones para participar en actividades extraescolares y complementarias, si fuese necesario por duplicado), así como a participar en las decisiones que afecten al mismo, en orden de garantizar el ejercicio de la patria potestad compartida. El centro debe comunicarlo de oficio a ambas partes, salvo las excepciones que recoge la ley o resoluciones judiciales dictadas al efecto». La normativa deja claro que el padre y la madre tendrán acceso a los boletines de calificaciones: «En el caso en que ambos progenitores tengan la patria potestad, el centro duplicará la información de la evaluación para entregársela a ambos. No lo hará en el caso de que exista privación de la patria potestad o algún tipo de medida penal de prohibición de comunicación impuesta a alguno de los progenitores».

Recogida de escolares

La recogida de los escolares a la salida del centro también es una fuente potencial de conflictos. Para evitar disputas, los colegios estarán al tanto de qué días de la semana corresponde a cada progenitor recoger al niño. El protocolo marca unas pautas claras de actuación: el menor se entregará siempre al padre, madre o tutor, «según establezca la resolución judicial, sin perjuicio de que éste pueda autorizar por escrito al otro progenitor o a una tercera persona para que lo recoja en su nombre». Para ello, el progenitor que tenga la guardia y custodia entregará al colegio o instituto un listado de las personas (identificadas con su número de DNI) autorizadas a recoger al menor a la salida de clase. En el caso de que ninguno de los autorizados se presente en el centro a la hora de la salida para recoger al menor, el maestro, profesor o responsable del centro educativo «deberá ponerse en contacto con la persona autorizada, y de no obtener respuesta, ante esta situación de desamparo, dará parte a la autoridad competente para que ellos mismos intenten localizar a los progenitores o se pongan en contacto con Servicios Sociales».

La participación de las familias en el centro también estará regulada en la resolución, que establece que los dos progenitores podrán formar parte del Consejo Escolar y de la asociación de padres de alumnos.

Si las discrepancias no encuentran acuerdo pese a la mediación del centro, se recurrirá a la justicia ordinaria. En cualquier caso, mientras se dicta la resolución, la Consejería de Educación «garantizará la escolaridad del menor, especialmente en los tramos y edades obligatorios». Cuando el centro tenga que tomar una decisión de peso con respecto al menor y los padres difieran sobre ella, el colegio o instituto deberá remitirlos a la autoridad judicial.

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