Viviendas abandonadas en Mula amenazan las estructuras de varias casas colindantes

José Luis Piñero
JOSÉ LUIS PIÑEROMula

Casas cerradas y abandonadas desde hace años en los barrios del Carmen y Pontarrón, en Mula, comienzan a amenazar seriamente la estructura de varios domicilios colindantes, que ya presentan humedades y grietas, tanto en el exterior como en el interior.

El propietario de la vivienda número 39 de la calle del Carmen, Gregorio Piñero, informó al Ayuntamiento de Mula de la amenaza que supone para su vivienda la situación en la que se encuentran dos casas cerradas y abandonadas, para que obligara a los correspondientes propietarios «a actuar y mantener estas edificaciones», y así frenar el progresivo deterioro de las mismas y, por ende, de las casas colindantes. En este caso en concreto, las construcciones son propiedad de una entidad bancaria. En otros casos, los dueños son extranjeros que residen fuera de Mula desde hace años.

Ángeles Ortega, que tiene una vivienda en el número 10 de la calle Cabezo, también teme que otra propiedad, contigua a la suya y en muy mal estado, perjudique seriamente su vivienda. Hace meses que el vuelo del tejado cayó, dejando al descubierto parte del interior, lo que le está produciendo daños y humedades, sobre todo cuando llueve. La vecina se dirigió a la oficina técnica para informar de la situación, dado el peligro que presenta para viandantes y vecinos.

En total, más de una veintena de casas se encuentran abandonadas en estos dos barrios históricos de la ciudad. Algunas no tienen puertas, ni ventanas, ni rejas y se encuentran en las calles Mizas, Altos Mizas, Salitre, Altos Campillas, del Carmen y placeta del Pontarrón. Varios inmuebles deshabitados se convierten en refugio para toxicómanos. En la actualidad, la Consejería de Presidencia y Fomento, junto con los servicios municipales, evalúan 65 expedientes para el arreglo de 50 viviendas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos