Ricote da el primer paso para delimitar el término con Blanca

El Alto Palomo, en Blanca, es uno de los puntos para delimitar el término con Abarán.
El Alto Palomo, en Blanca, es uno de los puntos para delimitar el término con Abarán. / J. A. Moreno

El Consistorio ricoteño quiere fijar el límite a partir de la referencia de cuatro mojones entre El Alto Palomo y El Solvente

JESÚS YELORICOTE

El Ayuntamiento de Ricote ha dado el primer paso conseguir un acuerdo con el Ayuntamiento de Blanca a la hora de definir el deslinde de ambos términos municipales y para ello inició la incoación del correspondiente expediente. La desaparición de la Orden de Santiago, que era la dueña del territorio, dejó la delimitación de ambos términos municipales en un estado de indefinición en un asunto que arrastra desde 1729. En el último Pleno, con los votos favorables del PP y PSOE, y la abstención de AIRE, se acordó el nombramiento de una comisión que está integrada por el alcalde, Celedonio Moreno, y los concejales José María García, José Victorio Miñano y Rafael Guillamón, así como el secretario y técnicos municipales.

Este acuerdo ha sido remitido al Ayuntamiento de Blanca que no se ha pronunciado todavía. Su alcaldesa, Esther Hortelano, se limita a subrayar que «no tenemos constancia oficial de haber recibido dicho acuerdo». Pero el Consistorio vecino, el de Ricote, procederá a reclamar la fijación del término municipal que no existe a día de hoy y para ello existen varias referencias o mojones que, aunque no están señalizados, se cree que pueden situarse en El Solvente, El Alto Palomo y la Umbría del Solvente. También existe un cuarto mojón que desapareció por las crecidas del río.

La división actual que se fijó a finales del siglo XIX «es incorrecta, debido a la incomparecencia de los representantes de Blanca y Ricote», según sostiene el investigador José María García Avilés, autor del libro 'Los deslindes entre Abarán, Blanca y Ricote en los siglos XVIII-XX. Disputas territoriales en el Valle de Ricote'. El investigador explica que una sentencia de 1739 «daba parcialmente la razón al Consistorio de Ricote, pero el veredicto no dejó satisfecho a ninguno de los dos pueblos, pues negaba la posesión de tierras a Abarán y Blanca en la margen derecha del río Segura, y por lo tanto, el asunto era susceptible de generar conflictos interterritoriales entre los pueblos implicados».

De manera que Ricote y Abarán fijaron sus límites gracias a una concordia por la que el municipio ricoteño cedía, sin contraprestaciones, a la localidad abaranera, toda la superficie que había ganado en el juicio.

Este proceso, según García Avilés, se cerró «de una forma extraña», entre otros motivos, «porque el límite con Blanca quedó sin definir e incluso en la actualidad figura en la cartografía como límite provisional». Esto ocurrió hace casi trescientos años y ahora quieren empezar a aclararlo.

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