Regantes del Trasvase en Calasparra y Cieza exigen la apertura de los pozos

Miguel Martínez se dirige, ayer, a los regantes concentrados./A. G.
Miguel Martínez se dirige, ayer, a los regantes concentrados. / A. G.

Medio millar de agricultores auguran más movilizaciones tras su protesta de ayer; cortaron la carretera que une ambos municipios

ANTONIO GÓMEZ

La sequía que fustiga los campos murcianos ha puesto esta semana al límite a los agricultores de la Comunidad de Regantes Calasparra-Cieza, dependientes del Trasvase Tajo-Segura. El jueves por la noche se vieron obligados a aprobar en asamblea la restricción de riego para sus campos sin fecha límite. Ayer se manifestaron sus casi 500 miembros frente a la sede de este colectivo, acompañados por los alcaldes de ambas poblaciones, José Vélez (Calasparra), y Pascual Lucas (Cieza), y diputados regionales de diferentes formaciones políticas como PP, PSOE y Cs. Algunos asistentes pidieron la dimisión de la cúpula de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).

Tras la lectura de un manifiesto, exigieron la inmediata apertura de todos los pozos de sequía. Su presidente, Miguel Martínez Alcázar, anunció que las movilizaciones ya no van a parar en la Región y Madrid. Después de la concentración, varias decenas de regantes cortaron durante breves minutos la carretera que une ambos municipios, mientras que otros tanto iniciaron por esta vía un recorrido en caravana con sus vehículos a modo de protesta.

La decena de pozos del sinclinal de Calasparra, que también alimentan a Cieza, están funcionando a la mitad, mientras que los 200 restantes de la batería de la CHS se encuentran inactivos. Los regantes califican la situación de «extrema gravedad» con «1.300.000 árboles en peligro sobre unas 3.000 hectáreas de superficie regable, y con ellos, los cerca de 300.000 jornales anuales de las personas que los trabajan, por no hablar de los puestos de trabajo indirectos que se crean en cooperativas agrarias, empresas de fitosanitarios, transportes, instaladores de tuberías».

A su juicio, existen soluciones viables y sostenibles ambientalmente contempladas en el estudio técnico que, avalado por el Círculo por el Agua, se presentó ante el Ministerio el pasado mes de julio.

Dichas propuestas se sustancian en garantizar la perdurabilidad del acueducto Tajo-Segura como pilar básico de futuro para las poblaciones. Y, por otro lado, la puesta en práctica por orden cronológico, marcado por la posibilidad de la actuación de que se trate, de las medidas recogidas en el estudio del Sindicato Central de Regantes, como las modificaciones normativas tendentes a facilitar la tramitación de las cesiones de derechos, la imperiosa necesidad de conseguir el objetivo de máxima producción posible de las desaladoras existentes en la demarcación.

Incluyen continuar con la optimización que permita el aprovechamiento total de los volúmenes procedentes de la regeneración de aguas, así como extender hasta concluir el proceso de modernización de regadíos en el conjunto del país, haciendo posible un uso eficiente y la ejecución de obras hidráulicas necesarias. «Exigiremos, por ser de justicia, todo lo necesario para acabar con la escasez de agua de una forma definitiva», apuntó Martínez Alcázar.

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