La liturgia vuelve a sonar bien

El canónigo de música sacra de la Catedral tocando el órgano. / T. C.

Los donativos de los vecinos y la aportación del Ayuntamiento permiten restaurar el órgano tras diez años de silencio en la iglesia

LA VERDAD

Había ganas de volver a escuchar el órgano de Santomera tras una década de silencio, y 400 vecinos se congregaron el pasado domingo por la noche en la iglesia Virgen del Rosario para volver a disfrutar del sonido de sus notas musicales. Se trata de uno de los instrumentos más ilustres del municipio, puesto que data de 1926, cuando fue donado por la familia Campillo-Murcia y ya por aquel entonces los periódicos lo describían como el «mejor instrumento de la Diócesis, si se exceptúa el de la Catedral de Murcia».

Una buena prueba del valor sentimental que tiene el órgano para los vecinos es el hecho de que durante la Guerra Civil fuese salvado de su destrucción gracias al arrojo del médico del pueblo, Salvador Peñafiel Veracruz. Sus cualidades se fueron deteriorando por el paso del tiempo, hasta quedar inservible.

El órgano cayó en el dique seco en noviembre de 2008, a causa de la obras de restauración de las torres de la iglesia y del coro. Se pensó que era un buen momento para acometer su restauración y se envió el instrumento al taller de organería Carlos Álvarez en Villel (Teruel), pero la falta de financiación impidió los trabajos.

Tras varios intentos frustrados, el ímpetu de una comisión vecinal propició que el pasado mes de febrero se rubricara el contrato para su restauración y reconstrucción. Los trabajos contaron con un presupuesto de 122.000 euros, de los que 15.000 euros los aportó el Ayuntamiento y el resto fueron donativos de particulares y diversos colectivos. Los trabajos han estado dirigidos por el organero Carlos Manuel Álvarez, afincado en la localidad turolense de Villel, que se ha encargado de añadirle nuevos registros, ampliando su capacidad interpretativa no solo para la liturgia, también para los conciertos.

Los excelentes resultados del proyecto se pudieron apreciar el domingo, cuando el canónigo de música sacra de la catedral de Murcia, Alfonso Guillamón, se ocupó de acabar con diez años de silencio interpretando la obra 'Génesis', compuesta expresamente para la ocasión por el santomerano Ginés Abellán. Las voces del coro Canticorum Jubilo también contribuyeron al esplendor de la velada. El párroco de Santomera, Antonio Ballester, cerró el concierto «agradeciendo la generosa colaboración de todos». Las próxima oportunidad de escuchar de nuevo el órgano será mañana y el jueves en la iglesia (20 horas).

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