Kilómetro y medio de historia antigua

Juan Fernández, autor del proyecto, junto a la muralla./J. L. Piñero
Juan Fernández, autor del proyecto, junto a la muralla. / J. L. Piñero

Un estudio premiado sobre las murallas medievales abre la puerta a la recuperación del recinto fortificado

José Luis Piñero
JOSÉ LUIS PIÑEROMula

Juan Fernández del Toro, diplomado en Arquitectura Técnica, graduado en Ingeniería de Edificación y máster en Patrimonio Arquitectónico por la Universidad Politécnica de Cartagena, ha sido premiado por su trabajo 'Las murallas medievales de Mula. Análisis integral y propuesta de restauración de la muralla del albacar'. Este trabajo lo desarrolló como colofón a sus estudios bajo la dirección de los profesores Pedro Enrique Collado Espejo, Vincenzina La Spina y Josefina García León.

La tesina consiste en un análisis de la historia, arquitectura y técnicas constructivas de las murallas medievales, un levantamiento planimétrico de cada lienzo conservado, en parte realizado con escáner 3D, y una propuesta de restauración. La muralla medieval de Mula tiene unos 1.500 metros de longitud, contando los tres recintos amurallados: la alcazaba, el albacar y la medina. Solo la segunda tiene unos 560 metros.

El objetivo principal de este trabajo, como asegura su autor, «es conocer en profundidad las construcciones más antiguas de Mula y, a partir de ahí, desarrollar una propuesta para ponerlas en valor, puesto que se encuentran en estado de abandono y total desconocimiento».

Fernández cree que «recuperar las murallas debería ser una prioridad para el Ayuntamiento, ya que el impacto turístico y cultural para la ciudad sería considerable y, además, junto con un buen proyecto social, serviría para regenerar los barrios medievales, que tanta falta tienen». El premio le ha sido otorgado por el Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de la Región.

Grietas tras el terremoto

La muralla que bordea las montañas sobre las que se posa el castillo está en mal estado, incluso algunos tramos en peligro de hundirse. La albacara (fortificación propia de la Baja Edad Media, consistente en un recinto amurallado), ubicada en terrenos de propiedad municipal, se encuentra muy deteriorada por la falta de conservación y mantenimiento desde hace décadas.

Este abandono podría provocar su caída «en cualquier momento debido a un pequeño movimiento sísmico, lluvias o, incluso, por la misma fuerza de la gravedad». De hecho, tras los terremotos de Lorca, en 2011, aparecieron grietas importantes. Y tal es su estado que pone en peligro la integridad física de cualquier persona que ande por la zona, más allá del patrimonio histórico cultural.

El Ayuntamiento presentó en mayo de 2010 un proyecto de recuperación de la gran muralla por todas sus laderas como complemento a la inclusión de la localidad dentro de la catalogación de ciudades amuralladas de España. Sin embargo, nunca llegó a culminarse el proyecto de recuperación que fue avalado por los expertos. El arqueólogo municipal, José Antonio Zapata, fue el redactor de un plan director que fue presentado tanto al Ministerio de Cultura como a la Consejería para llevar a cabo su restauración.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos