Cuatro incendios en pocas horas

Los efectivos del Plan Infomur en el incendio en la finca de El Menjú, ayer, junto al río Segura en Cieza. / Edu Botella / AGM

Bomberos y brigadas se emplearon a fondo para apagar las llamas en el paraje de El Menjú, en Cieza, en el que ardieron tres hectáreas. También hubo pequeños focos en Mula, Bullas y Moratalla

A. GÓMEZ / J. L. PIÑERO

El monstruo de todos los veranos ya está aquí. Los incendios forestales empiezan a quemar. Hasta tres incendios y un conato se registraron ayer en distintos puntos de la Región, el más grave en Cieza. Los efectivos del Plan Infomur tuvieron que bregar duro a lo largo de la mañana para controlar las llamas en el paraje de El Menjú, que arrasó tres hectáreas de vegetación, según fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias.

Se trata del episodio número 18 de semejantes características en el mismo paraje ciezano durante la última década. Aunque en este ocasión, tuvieron que ser atendidos una madre y su hijo de 2 años, con síntomas de inhalación de humo, pero sin necesidad de traslado sanitario. De hecho, entre conatos e incendios forestales, El Menjú y parajes aledaños como Volvax han sufrido más de una veintena de sucesos relacionados con el fuego, lo que lleva a pensar en cierta intencionalidad, al margen de la inexistente confirmación oficial. Es la opinión de los vecinos que tienen casas rurales en las cercanías del paraje, justo enfrente, al otro lado del río, quienes han manifestado estar «hartos de estos continuos sobresaltos».

Y es que resulta más que sospechoso que el incendio de ayer, según fuentes muy cercanas a la investigación, se originara en dos focos diferentes y separados, precisamente en un día de viento constante.

A las 10 horas se recibieron diversas llamadas alertando del incendio en El Menjú, en la vertiente derecha del Segura. Más de dos horas después, a las 12.10 horas, se daba por estabilizado, y a las 13.53 por controlado.

En cuanto al operativo, la Policía local de Cieza confirmó la necesidad de efectivos aéreos, alertando de un fuerte viento en la zona y del peligro para una vivienda cercana que se hallaba deshabitada. Bomberos y brigadas tuvieron que proteger de las llamas ante un acceso complicado, que obligó a solicitar camiones rurales.

El coordinador del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de la Región movilizó efectivos del parque zonal de Cieza, un total de cinco bomberos, sargento y tres vehículos (un camión rural pesado, un vehículo nodriza pesado y una unidad de jefatura) que trabajaron en la zona del incendio. Posteriormente, se pidió la necesidad de medios aéreos, lo que fue confirmado por el agente medioambiental de Blanca.

En un principio se movilizó el helicóptero con base en La Pila y la brigada helitransportada, pero, ante el mayor riesgo existente, se movilizó también el helicóptero Kamov, con base en La Alberquilla del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, más una segunda salida de bomberos perteneciente al parque de Cieza, además de otro helicóptero con base en San Javier para proceder a la coordinación de los medios aéreos.

Por otro lado, la Dirección General del Medio Natural movilizó a su vez tres brigadas forestales, con sus respectivos agentes medioambientales al mando, y al jefe de comarca de la zona de Blanca, Cieza y Calasparra, con un total de 18 personas y los agentes medioambientales al frente (tres) y un jefe de comarca. Incluso, se alertó al personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y se incorporó el helicóptero de Zarcilla de Ramos a las labores de extinción.

El acecho de las llamas se evidenció también ayer en las comarcas de Río Mula y Noroeste. En concreto, en la pedanía muleña de El Niño ardió un bancal abandonado y sin limpiar. A las 14.48 horas se recibieron varias llamadas al 112, informando de un incendio en el terreno agrícola. De inmediato, se trasladaron al lugar la brigada forestal con base en esta población, así como agentes medioambientales y dos camiones de bomberos del parque de La Puebla de Mula.

A las 15.38 horas quedó controlado el fuego, aunque una pareja de agentes forestales permaneció apagando rescoldos. No hubo que lamentar daños. Según una primera estimación, ardieron unos 7.000 metros cuadrados de brozas y hierbas secas, así como árboles abandonados. No obstante, el peligro estaba en que el principal foco se encontraba cerca de varias casas habitadas, así como de plantaciones de frutales y cítricos.

Sobre la misma hora, los forestales de Mula tuvieron que intervenir en otro incendio que se produjo en un solar, con bastante matorral, a las afueras de la localidad vecina de Bullas. Pero sin mayor incidencia.

Más tarde, a las 16.50 horas, los bomberos del Consorcio de Extinción, agente medioambiental y brigada forestal también tuvieron que desplazarse hasta la carretera del pantano de Mula tras un aviso. Su rápida intervención permitió que quedara todo en un conato de incendio.

Por último, efectivos del Plan Infomur acudieron a apagar un incendio declarado junto a la carretera que va de Moratalla a Campo de San Juan, a la altura del Puente de Jesucristo. El servicio de Emergencias recibía, a las 15.35 horas, varias llamadas alertando de la existencia de unos pinos ardiendo en la orilla de la carretera. El viento reinante amenazaba con extender el fuego al monte. Al lugar se movilizó un agente medioambiental y brigada forestal, además del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento de la Región de Murcia, miembros de Protección Civil de Moratalla y un helicóptero con brigada forestal helitransportada.

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