Un crédito de tres millones permite abordar el arreglo del polideportivo

Estado actual de las instalaciones de la piscina climatizada que sigue deteriorada. / A. S.

La operación financiera servirá también para actuar en las playas y en el entorno de la plaza, dañadas por las inundaciones del mes de diciembre de 2016

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

Cristales rotos por el suelo tras el golpe de agua de las riadas de diciembre de 2016, lodos resecos y trastos desordenados son la foto fija de la piscina cubierta de Los Alcázares, casi un año después de la peor inundación de su historia. Su arreglo será una de las prioridades, junto con el polideportivo, en el plan municipal de rehabilitación de las instalaciones dañadas por el agua, ya que el restablecimiento del uso de las instalaciones deportivas es una de las demandas más insistentes de los vecinos. Hasta el momento, unos han buscado en los municipios vecinos las pistas de tenis o el gimnasio, y otros, como el club de natación lleva ya diez meses entrenando en la piscina cubierta de La Unión.

El crédito bancario de tres millones de euros solicitado por el Ayuntamiento permitirá en los próximos meses abordar los arreglos más urgentes, como el polideportivo, las playas y el entorno de la plaza, a falta de que los 31 millones reservados en los Presupuestos Generales del Estado para la nueva red de saneamiento, se traduzcan en proyectos.

Las arcas municipales compartirán al 50% la devolución del préstamo con la Comunidad Autónoma, según confirmó ayer a 'La Verdad' el alcalde, Anastasio Bastida.

El club de natación lleva entrenando ya diez meses en La Unión por los daños en la piscina

Para poner a punto el recinto deportivo, la gran 'zona cero' de las riadas, se han reservado 450.000 euros, que incluirán el arreglo del firme del campo de fútbol y la instalación de césped artificial, además de la mejora del entorno al aire libre.

Sin embargo, el PSOE local expresó su preocupación por el lento arreglo de las instalaciones deportivas. «Ha pasado cerca de un año desde las gravísimas inundaciones y las obras de arreglo de algunas instalaciones todavía no se han puesto en marcha» denuncia. Y ponen el ejemplo del pabellón 13 de Octubre, que continúa sin parqué, pero también del campo de fútbol Antonio Saura, que es «un auténtico bancal».

Compensación del seguro

La rehabilitación de daños y humedades en el pabellón costará 160.000 euros, para lo que recibirán 60.000 euros del Gobierno regional. Para que la piscina cubierta, lo más dañado del polideportivo, que recibió la avalancha de agua con toda su fuerza, harán falta 450.000 euros, que se financiarán con parte de la compensación recibida por el Consorcio de Seguros.

En las playas, Bastida cree necesario invertir «al menos 300.000 euros en reponer material roto o perdido, como pasarelas y grifos de lavapiés, hasta el arreglo de parte del pavimento levantado en el paseo marítimo y sus accesos a la arena. «Solo en pasarelas de playa, el coste de reposición se eleva a los 125.000 euros», precisa el alcalde.

En cuanto al entorno de la plaza, la otra zona catastrófica de las inundaciones del pasado invierno, una inversión de 550.000 euros permitirá eliminar filtraciones al aparcamiento subterráneo, que también se rehabilita en estos día con nueva maquinaria y cableado eléctrico por valor de 190.000 euros. «Estuvimos sacando agua y barro del aparcamiento tres meses», afirma Bastida, quien pretende consultar a los vecinos del centro la nueva imagen de la plaza del Ayuntamiento.

«Quiero que participen en la elección de este espacio común, que elijan el nuevo pavimento y la imagen, ya que es el punto de encuentro para actos y fiestas», apunta el regidor. El proyecto incluirá la retirada de los maceteros gigantes y la elección de una vegetación inocua para el aparcamiento subterráneo.

Arreglo de calles

El otro bloque de inversión, con 1,7 millones, irá destinado al arreglo de calles y la prevención de avenidas de agua. Unas tuberías subterráneas de 1,5 metros de diámetro, con grandes rejillas para la captación de aguas de lluvia, se instalarán en el entorno del polideportivo y el instituto para encauzar las escorrentías hacia el canal subterráneo situado más al sur del casco urbano para terminar en la depuradora. «Es fundamental que estas aguas no dañen al Mar Menor, pero también aprovecharlas para la agricultura, sobre todo en épocas de sequía», indica Bastida, quien propuso a la Confederación Hidrográfica del Segura una canalización de las ramblas que aún está en fase de estudio.

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