La cofradía y las clarisas festejan el tercer centenario del fraile vidente Pedro Botía

José Luis Piñero
JOSÉ LUIS PIÑEROMula

La comunidad de religiosas clarisas y la Real Cofradía del Niño de Mula han anunciado la organización de un año de celebraciones sobre la figura del fray Pedro Botía, vidente del Niño. El pasado 6 de septiembre se cumplió el tercer centenario del fallecimiento del fraile, quien contaba con 84 años de edad.

Dentro de unos días, según fuentes de la Cofradía, se explicará el calendario de actividades y actuaciones a realizar, un programa para el que cuenta con la ayuda de instituciones y particulares de todo el municipio.

Nacido en Mula el año 1633, fray Pedro Botía, según la leyenda e historia escrita por los que le conocieron y por él mismo, a los quince años tuvo la visión de un Niño en la huerta del Balate, que le invitó a coger la cruz y a seguirle, mientras su padre y hermanos morían víctimas de la peste bubónica que en el año 1648 asoló el antiguo reino.

Mucho cariño

Si para los muleños ha sido importante la construcción del Real Monasterio de la Encarnación, por lo que ha significado su presencia a lo largo de los años, no menos importante es otro hecho realizado por fray Pedro Botía: a creación de la Real e Ilustre Cofradía del Niño Jesús de Belén (conocida popularmente como Hermandad del Niño de Mula o del Balate).

Esta institución ha venido aglutinando el fervor y la devoción, no solo de los muleños, sino de comarcas limítrofes, e incluso de lugares mucho más lejanos, por la figura del divino Niño Jesús del Balate.

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