Orihuela hace un 'Puigdemont'

El rector José Orihuela, en el centro, durante el Claustro de ayer en la UMU, con otros dos miembros de dicho órgano./Guillermo Carrión / AGM
El rector José Orihuela, en el centro, durante el Claustro de ayer en la UMU, con otros dos miembros de dicho órgano. / Guillermo Carrión / AGM

El rector dice al Claustro que renuncia a la reelección y luego aclara que era una ironía. En el transcurso de una discusión con un claustral aseguró que no se presentaría a los comicios, y minutos después alegó que había sido un malentendido

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

La renuncia del rector José Orihuela ayer a presentar su candidatura a las próximas elecciones de la Universidad de Murcia (UMU) mantuvo la misma tensión dramática y 'tempo' que la declaración de independencia pronunciada por Carles Puigdemont el pasado 10 de octubre: duró menos de lo que se tarda en digerir la noticia, y condujo a quienes la escucharon de la sorpresa a la estupefacción en cuestión de minutos. La noticia que luego no lo fue la lanzaba el propio rector alto y claro durante la sesión del Claustro en la que se debatía la aprobación del anteproyecto de estatutos de la Universidad.

En el fragor del debate sobre la conveniencia de posponer la aprobación del texto o no, el exvicerrector y excandidato a rector Francisco de Asís Martínez increpó a Orihuela: «Está usted dando un titular para la campaña muy grande: 'el rector para los estatutos'». La acusación de Martínez debió remover al máximo responsable de la UMU, que acto seguido le contestó soliviantado que si quería un titular, él podía darle otro: «Yo no me voy a presentar (a las elecciones)». La contundente afirmación de Orihuela no dejó margen a la duda entre los claustrales presentes, que no encontraron ironía ni ambigüedad en sus palabras. Acababa de anunciar que no se presentaría a las elecciones, en el seno del Claustro, con luz y taquígrafos. Dada la trascendencia del anuncio, los asistentes comenzaron a divulgar la noticia vía WhatsApp, y los portales digitales de los medios de comunicación se hicieron eco de la información, confirmada por la propia Universidad.

Como la declaración de independencia de Cataluña, que llegó a estar en la Wikipedia, la noticia quedaba registrada en todos los medios locales. También en este caso, solo por unos minutos. Los que tardó el propio Orihuela en desmentirla, diciendo que en realidad todo había sido un malentendido: «He querido utilizar la ironía propia del huertano, que dice lo contrario a lo que va a hacer, pero no se me ha entendido», se justificaba al término del Claustro. Lo he dicho por relajar del debate, pero no se me ha debido entender bien. Por supuesto que presentaré mi candidatura, ha sido un malentendido», trataba de explicar a la puerta del Paraninfo el propio José Orihuela.

Ironía o 'calentón'

La particular aclaración del rector Orihuela no la 'compraba' ayer Francisco de Asís Martínez, quien, con otros claustrales, ofrecía otra versión más próxima al 'calentón' que a la ironía: «Todos lo hemos oído, y ha dicho lo que ha dicho, sin matices. Que no se presentaría a las elecciones. Otra cosa es que sus palabras hayan sido fruto del calor de la discusión, pero no hay duda», insistía el catedrático, anonadado por la sucesión de anuncios y desmentidos, que dejaban con la boca abierta a centenares de docentes y personal de la Universidad de Murcia, que no daban abasto para atender la retahíla de mensajes de WhastApp en sus móviles, ya agitados con la cercanía del proceso electoral.

Superado el sofoco general, de marea de fondo quedaba el debate sobre la oportunidad de dejar estar la aprobación de los estatutos porque «no da tiempo antes de las elecciones», como proponía Orihuela, o seguir adelante con ellos al margen del calendario electoral, según reclamaron muchos de los claustrales presentes, que salieron del Paraninfo con el desconcierto pintado en la cara.

El anteproyecto de los estatutos sale adelante

El Claustro de la UMU tenía como objeto ayer aprobar el anteproyecto de los estatutos de la institución, que pasarán ahora a la asesoría jurídica y culminan un proceso de elaboración de más de tres años. El texto tiene aún recorrido hasta su aprobación final, que podría prolongarse meses. De hecho, esos plazos, que podrían solaparse con los de las elecciones al Rectorado, fueron la espita de la discusión. Mientras Orihuela es partidario de aparcar la tramitación porque ve complicado que dé tiempo a que los estatutos queden aprobados antes del proceso electoral, otros claustrales defienden que se trata de procesos independientes, y acusan al rector, que también anunció un adelanto de los comicios previstos para mayo, de tratar de frenarlos para evitar que las elecciones están regidas por esas normas. Los estatutos introducen variaciones de peso de cara al proceso, ya que varían la cuota de representación de cada grupo en la UMU, y dan más decisión al personal de administración y servicios.

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