Ocurrencia presidencial

Jerónimo Tristante
JERÓNIMO TRISTANTE

Se cargan el Mar Menor. Hasta ahí llega la capacidad de análisis, estudio y resolución de quien nos gobierna. Y es algo que podemos evitar. Si ven que la enésima burrada que van a perpetrar provoca una reacción negativa, quizás no se atrevan. Porque, de esta, se cargan el Mar Menor definitivamente.

Vivimos en una comunidad autónoma tristemente célebre por una mala política medioambiental. Contamos con uno de los casos de impacto ambiental más brutales de los que se enseñan en Ciencias Medioambientales: el de la bahía de Portmán. Ya en los años 60, no hacía falta ser un portento para aventurar que arrojar estériles repletos de metales pesados a una bahía hasta colmatarla no era buena receta. Pues no, ahí está. Para la posteridad. En un curso que hice sobre Contaminación Marina, asistí a una charla sobre el tema y después de barajar múltiples posibilidades, los especialistas apostaban por dejar la bahía de Portmán quieta y no ‘menear’ mucho las toneladas de metales pesados que duermen bajo el piso de lo que antaño era un abrigo en el que entraban hasta barcos de 20 metros de calado. Portmán es nuestro Auschwitz medioambiental que debían visitar obligatoriamente todos los coles e institutos para que los niños vean lo que no se debe hacer.

¿Hemos aprendido la lección? Pues la ciudadanía sí, pero los gobernantes no. Hace apenas unos añitos que nuestras autoridades, con un grupo de amiguetes empresarios, se empeñaron en construir, por sus cojones -perdón por el exabrupto- una barbaridad de urbanización en Marina de Cope que contravenía todas las leyes medioambientales. Cuando el Constitucional y hasta la UE dijeron que nones, salió el entonces presidente de la Croem a decir que «las personas están antes que las lagartijas». Muy tranquilizador, oye. Y ahora, para rematar, la última ocurrencia del Gobierno regional: vamos a meter agua del Mediterráneo en el Mar Menor, que está estancado. ¡Aguántame la barca, Mari Carmen!

El nivel, por los suelos. Cualquier ciudadano sabe, sea taxista, panadero o mediopensionista, que en los ecosistemas no hay que hacer demasiados cambios y que las consecuencias de estos son impredecibles. Ni qué decir tiene que el Mar Menor está en estado crítico, aunque no liquidado; luego, ¿a quién se le ha ocurrido esta brillante idea? Hablamos del bajo nivel de nuestros gobernantes pero, ¿y el de sus asesores? Creo que ‘Fer’ debería escuchar a los que saben, esto es, Ruzafa, que ya ha declarado en este mismo periódico que dragados puntuales en las golas, vale, pero que hacer esto de forma indiscriminada es muy peligroso. Nuestros gobernantes deben escuchar al Comité Científico y no a esos ‘iluminaos’ que les han sugerido perpetrar una nueva aberración medioambiental.

Hay que empezar ya. Es necesario que la administración se deje de ideas peregrinas como esta que, incluso los palmeros del PP, Ciudadanos, han tildado de «peligrosa ocurrencia del presidente». Porque así, como quien no quiere la cosa, y teniendo en cuenta el estado de nuestra laguna costera, FER podría pasar a la historia como el presidente que liquidó el Mar Menor. Le ruego, señor presidente, que se lo piense y haga caso a los expertos. Que si ya tenemos un Auschwitz medioambiental I en Portmán, no tengamos el II en nuestra laguna. El Mar Menor no se «estanca» como dicen sus brillantes asesores, es un sistema complejo con problemas de eutrofización por los nitratos y fosfatos. Esto no es la balsa de una finca a la que se da un manguerazo si se pone verde, no. No es un puerto deportivo tampoco. Es un paraje único que hay que recuperar con un plan de diseño brillante y valiente, a largo plazo, que obligue a las distintas consejerías implicadas a actuar en la misma dirección. Nuestros dirigentes no quieren entender que esto no se arregla de aquí a las elecciones, no. El Gobierno regional, al no desarrollar las medidas necesarias para solucionar esto a largo plazo, va a terminar de provocar algo que será irreversible: la actuación de la Justicia. La Fiscalía ya va a tomar medidas al respecto y si se produce un dictamen judicial en alta instancia que prohíba el vertido de nitratos, veremos comprometida la agricultura para siempre. Evítenlo solucionando esto antes, con seriedad. Querido presidente, le ruego que no permita usted que perdamos en unos meses lo que la naturaleza tardó millones de años en formar. Ya tenemos demasiados ejemplos de mala política ambiental en esta región. Ponga freno a esta barrabasada y escuche a la comisión de expertos.

Fotos

Vídeos