'Solo 2009', la coreografía con el que Peter Jasko llega por primera vez al Centro Párraga -hoy y mañana-, nos presenta una danza de viajes inspirada por las reglas de la naturaleza y de la realidad humana, y el papel que desempeña la danza en ambas. Una poesía en movimiento y compuesta de forma espontánea. Danza juguetona, poderosa, personal y física...; Jakso abraza todas las posibilidades del baile, invitando a quien le observa a compartir intensidades emocionales.
Su personalísimo estilo propone, en esta ocasión, una danza tierna y cómica a un tiempo, llena de destellos. Una creación sumamente expresiva, inspirada por diferentes paisajes que ha atravesado «a menudo sin reparar en ellos». El artista eslovaco posee un cuerpo sumamente flexible, que parece amoldarse a los golpes de viento, y rebelarse contra los movimientos con los que desde que llegamos a este mundo tratamos de alejarnos de la naturaleza. Un cuerpo que no le teme a la gravedad, que se abraza y se entrelaza con el vacío, se mece en él y nos habla de otra forma de estar en el mundo.
El alma del paisaje se muestra, pues, impresionante en su cuerpo, que es ligero como plumas al viento, como las nubes, el polvo, la tierra, la luz que se disuelve lentamente… Bálsamo estético, intensidad emocional, sofisticación y estilo del humor. Bazas de un estilo muy personal que explora la soledad y el amor, las aspiraciones del corazón y la desilusión de la razón.
«El amor está donde uno lo encuentra. Pienso que es tonto ir a buscarlo, y a menudo puede ser como un veneno. Espero que aquellos que creemos amarnos recíprocamente según las convenciones, tengamos el coraje de decirnos a la cara: '¡por favor!, un poco menos de amor y un poco más de decencia común', dice el artista.
Peter Jasko enrola a quien contempla su 'Solo 2009' en una 'road movie' en toda regla a través de los recovecos físicos del ser humano. «Para mí, 'Solo 2009' es el fin y el culmen de muchos años de trabajo, esfuerzo y creatividad», explica el coreógrafo. «Con 'Solo 2009'», añade, «puedes llorar o reír, reír o llorar, ir de un sentimiento a otro sin darte apenas cuenta. Hablamos de tragedia, amor…». Un espectáculo tremendamente visual , y «lleno de sorpresas», que también ha encontrado inspiración en estos versos de Kjartan Omarsson: «Mi peso, semejante al de un sello de correos. En pie, sobre la parte superior de una aguja, en el borde de una nube, el viento aullando de rabia.