«Los nórdicos podemos aprender bastantes cosas de la cultura española»

Alexander de Vaan. / Javier Carrión / AGM

'Sander' de Vaan. Autor del libro 'Sureste de España'

MINERVA PIÑERO

De raíces holandesas y conocido entre sus amigos como 'el tulipán de la huerta', Alexander ('Sander') de Vaan se enfrasca en la escritura cada vez que da un respiro a su jornada laboral en Grupo Caliche, empresa de transportes en la que trabaja. Asentado en Murcia desde hace más de veinte años, decidió alargar su Erasmus al enamorarse de la ciudad durante los supuestos seis meses que iba a durar su estancia como estudiante de Derecho y Filología Hispánica. Aunque en un futuro pretende publicar un libro sobre vinos españoles, de momento, de la mano de 'Sander', los lectores de 'Sureste español' podrán pasear tanto por las calles céntricas de la capital como por la costa, haciendo parada en zonas más frías del interior regional.

-¿Por qué decidió escribir sobre este rincón del territorio español?

-La idea me la propuso una editorial extranjera, ya que nunca se había hecho previamente nada en holandés sobre la zona. En mi país existe un público que no solo desea visitar Barcelona, Madrid y Sevilla, sino que también se interesa en territorios españoles menos conocidos. En la Región existe mucha historia, naturaleza, magnífica gastronomía y clima. Aunque actualmente es bastante más conocida que hace veinte años, espero darle un empujón más por Holanda y Bélgica, los países en los que se ha publicado mi libro 'Sureste de España'.

-¿A qué zonas del territorio murciano traslada al lector?

-A lo largo de 160 páginas divididas en seis capítulos, cuatro explican casi exclusivamente zonas de la Región. En el primero paseamos por el centro de Murcia, la catedral, el Casino... Otro recorre el interior de la Región por Archena y Jumilla. Las zonas de Cartagena, La Unión, Mar Menor, La Manga, Cabo de Palos y El Pilar y Las Mil Palmeras, las cuales pertenecen a Alicante pero están pobladas de murcianos, se reflejan en otro capítulo. El cuarto, nos traslada a Calnegre y Águilas. Los dos capítulos restantes se centran en Alicante y Almería, incluyendo Cabo de Gata.

-¿Cuánto tardó en escribirlo?

-Como no es la primera vez que publico información sobre España en revistas holandesas que se dedican exclusivamente a este país, he podido utilizar material de mis reportajes anteriores y actualizarlo. Aproximadamente, tardé seis meses en escribirlo. Me gustaría que este nuevo libro se tradujera al alemán, al inglés y al castellano, ya que no es un libro turístico típico, es más amplio que una simple guía y contiene anécdotas de experiencias personales que he vivido en Murcia.

-También ha dedicado tiempo a la poesía. ¿De qué tratan sus poemas?

-He escrito dos libros de poesías. Uno presenta cuarenta poemas sobre futbolistas de la época, abarca historias interesantes, trágicas, curiosas... Cada poema es un pequeño relato. El segundo tiene un toque más personal, pues refleja sentimientos, historietas, la guerra, etc. Aunque ambos están escritos en holandés, algunos poemas han sido traducidos al inglés y al polaco en revistas y periódicos extranjeros.

-Ha escrito hasta sobre el mundo del toreo, un tema bastante polémico. Como holandés amante de España, ¿qué opinión tiene?

-Por un lado, me fascina. De la misma forma, me choca: están hiriendo a un animal que al final se muere. No me gusta posicionarme, pero a todos los 'guiris' que se quejan sobre el tema siempre les recuerdo que primero tienen que mirar en su propia casa. En Holanda, por ejemplo, los toros que nacen suelen ir al matadero cuando cumplen un año, nadie los ve ni sabe qué pasa con ellos, está todo oculto. En este país, los toros bravos pueden tener una vida bastante buena durante cuatro o cinco años, aunque al final se muestra su muerte al público. Fríamente, no deja de ser la muerte de un animal, pero es más honesta, más sincera.

-Manteniendo sus raíces holandesas, ¿qué piensa de los carriles bici?

-Como las distancias son cortas y la ciudad es llana, Murcia sería la ciudad idónea para desplazarse en bicicleta. El único peligro existente es la circulación de tantos coches. Conozco gente que, para ir del Barrio del Carmen al centro, va en coche. Si los políticos tuviesen aquí una visión a largo plazo, podría convertirse en una costumbre como lo es en Holanda, donde incluso el presidente del Gobierno va en dos ruedas al trabajo.

-En cuanto a calidad de vida, ¿se decanta por Holanda o España?

-Siempre seré holandés, pero prefiero vivir en España. Creo que los nórdicos podemos aprender bastantes cosas de la cultura española, como vivir sin la agenda llena para los próximos tres meses, disfrutar de los ratos libres entre semana y apreciar la comida. En Holanda, la gente come para seguir con la rutina. En España se come para disfrutar del sabor. Salvo por la corrupción, el gran defecto del país, estoy a gusto.

Fotos

Vídeos