«Murcia tuvo en sus calles más de un centenar de palacios y casas señoriales»

Álvaro Hernández./Vicente Vicéns / AGM
Álvaro Hernández. / Vicente Vicéns / AGM

Álvaro Hernández Vicente Investigador y autor de 'Patrimonio en el recuerdo'

Antonio Botías
ANTONIO BOTÍASMurcia

Ha hecho lo que a nadie se le había ocurrido. Y quizá por ello, aún antes de defender su tesis, publica estos días la obra 'Patrimonio en el recuerdo. La imagen de la nobleza en el paisaje urbano de la ciudad de Murcia'. Se trata de un apasionante relato donde Álvaro Hernández Vicente (Murcia, 1990) desgrana decenas de episodios inéditos de la espléndida historia de la ciudad. Como aperitivo, enumera los 109 palacios y casas señoriales que adornaron la antigua urbe. E incluso los ubica en un formidable plano. A eso súmenle una prosa rica y amena, un estilo directo y claro más una auténtica catarata de datos, imágenes, fechas y recuerdos. Esa es la aportación de este conferenciante, articulista y profesor invitado por el departamento de Historia del Arte de la UMU, en el Master de Patrimonio Histórico y en la Asociación Rector Sabater. Su trabajo dará mucho que hablar en los próximos tiempos.

-¿Cómo se le ocurrió la idea de realizar esta investigación?

-Todo empezó con un trabajo de clase, sin grandes pretensiones. Cinco años después, acabó convirtiéndose en el tema perfecto para una tesis. Había que partir casi de cero y no había ninguna certeza de llegar a buen puerto, pero el apoyo de mi director, Cristóbal Belda, y la perseverancia han dado resultado.

-¿Cuántos palacios o casas solariegas adornaron Murcia?

-Por lo que he documentado, Murcia tuvo entre sus calles más de un centenar de palacios y residencias señoriales. Una sorpresa, aunque la cifra continúa ascendiendo. La nobleza sabía situarse estratégicamente en el callejero, aprovechando las vías principales y la proximidad a plazas, edificios religiosos, públicos o civiles.

-¿Cuáles son las que más le han llamado la atención?

-El espectacular y desaparecido palacio de Ordoño en la calle Capuchinas, que inspiró el diseño del palacio de Herodes del belén de Salzillo; la gran vivienda de la familia Junterón en Trapería, conocida como Hotel Patrón; o el palacio de los Vélez, que regalaba una estampa única, ubicado entre los conventos de Santa Clara y Santa Ana.

-¿Cuántos escudos ha localizado y cuáles le resultan interesantes?

-Se han catalogado los 47 escudos que se conservan en la ciudad. Faltan muchos que están desaparecidos. Los escudos nos cuentan una historia siempre. Es muy elocuente el del conde de Floridablanca, que luce elementos ligados al personaje, como la Gran Cruz de la Orden de Carlos III.

-¿Qué otros datos aporta?

-Uno de los más útiles es el plano de la ciudad de Murcia en el que aparecen ubicados los 109 palacios. Verlo es desolador, ya que solo se conservan una quincena de ellos. El lector se sumerge en un paseo por las calles, visitando al licenciado Cascales en su vivienda de la calle Sociedad, cruzando el arco de Santo Domingo desde el palacio Almodóvar o transformando el Boulevard Cetina en el Hotel Madrid, antiguo palacio de Lucas.

-¿Dónde se vende su obra?

-En la librería Diego Marín.

-¿Habría que impulsar más el cuidado de nuestro patrimonio histórico?

-Nunca es suficiente. Hubo un momento en el que la desidia llegó a su cota más alta. De hecho, en este libro se cuenta la historia de una destrucción, de ahí el título 'Patrimonio en el recuerdo'. En Madre de Dios existía una de las viviendas más pintorescas y se sustituyó por un moderno hotel. La única manera de evitar más pérdidas consiste en una formación humanística adecuada.

-¿Qué otros estudios lleva entre manos?

-Llevo en danza varios. Uno es la recuperación de la Cartagena barroca, hoy imperceptible, que verá la luz en breve. Además, estoy embarcado en distintos estudios relacionados con el Siglo de Oro, la América colonial y la escultura barroca. Respecto a Murcia, acabo de lanzar un estudio sobre las hornacinas callejeras.

Temas

Murcia

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos