Dos mujeres defendidas por un karateca de una agresión arremeten contra el 'héroe'

El acusado Khalid G., ayer, durante la vista celebrada en la Audiencia Provincial./Javier Carrión / AGM
El acusado Khalid G., ayer, durante la vista celebrada en la Audiencia Provincial. / Javier Carrión / AGM

La fiscal pide diez años para el acusado de malos tratos, pero su esposa niega que la golpeara: «Mi marido me quiere»

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

De héroe y salvador de dos víctimas de un episodio de violencia de género a ver cómo ambas mujeres le señalan como supuesto agresor del presunto maltratador. «Mi marido no me pegó», dijo ayer la esposa del acusado, Khalid G., al tiempo que afirmó que lo que ocurrió en su domicilio de la avenida Juan XXIII de Cieza fue «una discusión normal de pareja», para seguidamente afirmar que Eduardo López, el experto en kárate que medió en el incidente, accedió a su casa por la fuerza: «Rompió la puerta, entró con una barra y golpeó a mi marido en la cabeza».

Tal fue el cambio de papeles que se dio ayer en la Audiencia Provincial, durante la vista contra Khalid G., quien se enfrenta a una petición de nueve años de cárcel por un delito de homicidio en grado de tentativa, según la fiscal. En sus conclusiones provisionales detalla que, durante una discusión, el 6 de septiembre de 2016, Khalid persiguió a su mujer hasta el balcón. «Con ánimo de tratar de acabar con la vida de su esposa, le propinó un golpe en la cara, la agarró, empujándola contra la barandilla, de manera que la mitad del cuerpo quedó suspendido en el aire». Y concluye que no logró su propósito «al ser interceptado» por Eduardo.

Sin embargo, la víctima reiteró ayer que su esposo «en ningún momento me pegó, porque estaba embarazada de cuatro meses. Es mi marido y me quiere».

A la víctima, que había solicitado un intérprete aduciendo que no habla castellano, le preguntó la fiscal si sabía decir «socorro» en castellano y ella contestó que «sí». Eso propició que el presidente de la Sala, José Luis García, le recordarse que «está usted bajo juramento y debe decir verdad». De igual modo, la fiscal solicitó que se leyese a la testigo la declaración que prestó en los juzgados de Cieza, en la que testificó que pidió «auxilio» y que «su marido la golpeó en la cara». Pero la mujer volvió a negarlo todo.

A preguntas de la letrada Lucía Arias, defensora del acusado, la víctima afirmó que su marido y el experto en kárate, que tiene un gimnasio en el bajo del bloque donde reside la pareja, guardaban «una relación mala».

A su vez, la hermana de la supuesta maltratada fue más allá y afirmó que el experto en kárate «es un racista que nos odia». Esta testigo, según la fiscal, medió en la discusión y Khalid supuestamente la golpeó y le causó heridas en la mandíbula y el labio, por lo que pide para el encausado otro año de cárcel. Pero tales hechos fueron también negados por la víctima, que incluso renunció a reclamar una indemnización.

«Es impertinente»

La vista se terminó de tensar cuando testificó el experto en artes marciales y afirmó que irrumpió en el domicilio del matrimonio porque, «al salir a tomar el aire en un cambio de turno del gimnasio, vi a una mujer colgando del balcón, con un bebé en brazos». Lucía Arias, abogada de la defensa, le preguntó: «¿Y por qué no esperó a que llegase la Policía?», lo que propició que el magistrado tachase de «impertinente» la pregunta. La letrada siguió interpelando al 'héroe' si había aprovechado la repercusión mediática por su intervención «para lucrarse» o si «había recibido subvenciones de alguna concejalía». Dos cuestiones por las que el magistrado volvió a llamarle la atención: «No introduzca elementos que distorsionen las preguntas».

Más

Fotos

Vídeos