Un motorista será indemnizado tras sufrir un accidente por culpa del mal estado de la carretera

Recibirá 3.270 euros por el líquido deslizante que había en una rotonda por la que circulaba

EFE

La Comunidad Autónoma pagará una indemnización de 3.270 euros al conductor de un ciclomotor que resultó accidentado cuando circulaba por una rotonda ubicada en el municipio de Lorquí al existir en la calzada un líquido deslizante que le hizo caer y producirse diversas heridas.

El dictamen del Consejo Jurídico de la Región de Murcia (CJRM), emitido a instancias de las entonces Consejería de Presidente y Fomento de la Comunidad Autónoma, coincide con el instructor del expediente que fue abierto en la misma tras la reclamación del accidentado en que se trata de un caso de responsabilidad patrimonial por el que la administración debe responder.

Así, hecha en falta una eficiente vigilancia y conservación de la carretera donde se produjo el percance, ya que en un informe elaborado por la Policía Local de Lorquí se hacía constar que en el mismo lugar en que resultó accidentado el conductor del ciclomotor, lo que ocurrió el 20 de julio de 2015, se habían producido otros hechos similares entre los años 2014 y 2016.

Y añadía, sobre el caso concreto que ahora es objeto de resolución, que personados los agentes en el lugar observaron que en la calzada «había restos de lo que parecía ser gasoil«.

Igualmente, un informe emitido por la dirección general de Carreteras, igualmente aportado a las actuaciones, recogía que «no se aprecia la existencia de fuerza mayor, sí la actuación inadecuada de un tercero que derrama sustancias deslizantes sobre la calzada, lo que constituye un delito contra la seguridad del tráfico».

Precisamente esa observación, entre otros datos, es tenida en cuenta por el órgano consultivo para declarar la existencia de una relación de causalidad entre una deficiente actuación del servicio público y el daño por el que se reclama.

Así, comenta, «el hecho de que se hayan producido tantos incidentes relacionados con el vertido de sustancias deslizantes sobre la calzada -nueve en dos años- parece exigir una labor de vigilancia más intensa en la zona o, quizá, efectuar una advertencia del peligro asociado a la existencia de un firme deslizante«.

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