El meteorito de 1858 aterriza en el Mudem

Antonio, conserje del Mudem, en la sala 'El Meteorito'./J. L. V.
Antonio, conserje del Mudem, en la sala 'El Meteorito'. / J. L. V.

Una sala exhibe una réplica del aerolito de La Hornera y detalla su interés geológico, al ser uno de los más importantes de Europa

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

El meteorito de Molina de Segura «es el objeto más interesante en su género de los que existen en España y uno de los más importantes de Europa». Así lo advierte el científico Jesús Martínez Frías, doctor en Ciencias Geológicas y experto en geología planetaria.

El mayor aerolito de los que se han recuperado en el país cayó la Nochebuena de 1858 en un campo de cebada del partido de La Hornera. Por ello, la nueva sala 'El Meteorito', habilitada en el Museo del Enclave de la Muralla (Mudem), ha abierto sus puertas con una réplica, bajo el lema 'Del Cinturón de Asteroides a La Hornera'.

De tipo condrítico, destaca por su relevancia geológica y astrobiológica, debido a su «carácter primitivo e indiferenciado». Pesaba unos 144 kilos, pero al caer se dividió en varios fragmentos, y el más grande, de 114 kilos, es el que se conserva en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.

Desde el punto de vista histórico, sus circunstancias de caída y hallazgo están muy bien documentadas. En concreto, en la madrugada del 24 de diciembre de 1858, «las personas que estaban en las calles, en los caminos y en los campos vieron aparecer un magnífico globo de fuego de una brillantez extraordinaria y deslumbradora que, ostentando los colores del arco iris, oscureció la luz de la luna y descendió majestuosamente desde las regiones».

Varias piezas por el mundo

Esa es parte del relato de Rafael Martínez Fortún, propietario del terreno donde cayó, y por ello se declaró al paraje «lugar de interés geológico» de la Región, conocido desde entonces como Alrededores del Rellano y Meteorito de Molina. En 1863, cinco años después del impacto, la Reina Isabel II aceptó su donación para que entrase a formar parte del Museo Nacional. Con el paso de los años, algunas piezas pequeñas también se repartieron por diferentes colecciones e instituciones del mundo, como el Museo de Historia Natural (Reino Unido), el Museo Field de Chicago (Estados Unidos) o la colección de meteoritos del Vaticano.

Martínez-Frías difundió siempre el hallazgo, y el historiador local Felipe González Caballero también tomó el testigo para recordárselo a los molinenses. Incluso, el Ayuntamiento intentó, en diversas ocasiones, que el meteorito fuera trasladado a Molina -en 2015 se aprobó una moción en el Pleno al respecto-, pero estas iniciativas siempre resultaron fallidas.

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