El Heredamiento Regante suspende pagos por una deuda de 10 millones

Molina de Segura

La organización está pendiente de que el TSJ resuelva si los comuneros tienen que devolver dos millones a la Consejería de Agricultura

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

La imposibilidad de hacer frente a una deuda de diez millones de euros ha provocado que el Heredamiento Regante, que aglutina a unos 4.000 comuneros de Molina, Lorquí y La Algaida (Archena), entre en situación de concurso de acreedores. Así lo recoge una resolución dictada por el Juzgado de lo Mercantil número Uno de Murcia, confirmada por el secretario del Heredamiento, Antonio Carrillo. El principal acreedor es Cajamar, entidad a la que los regantes deben unos ocho millones, incluyendo intereses y cargas, y otros dos millones a la Consejería de Agricultura de la Comunidad.

Según Carrillo, «el Heredamiento ha estado negociando la deuda con la entidad financiera desde el pasado verano». La comunidad de regantes manifestó la imposibilidad de hacer frente a la deuda y se planteó la financiación necesaria para pagar una quita del 50% del nominal, por lo que la cantidad a devolver era de unos dos millones y medio de euros. Sin embargo, la entidad no aceptó la propuesta y la cifra se ha ido incrementando hasta los cinco millones del nominal, que reclama ahora Cajamar.

«No podemos hacer frente a esta cantidad en la actualidad», precisa Carrillo. En el Juntamento ordinario, celebrado el pasado 28 de enero, la directiva del Heredamiento informó de que la última propuesta trasladada a Cajamar consistía en abonar un millón de euros al contado, que aportaría la comunidad Rambla Salada como pago anticipado de una cesión de 5 hectómetros cúbicos, y el resto de la deuda (hasta cinco millones) se lo abonarían a la entidad financiera con el 50% de las cesiones de agua durante cinco años.

«Hemos negociado con la entidad financiera desde el verano», admite el secretario

La sociedad Consultores y Juristas de Murcia se encargará de las labores de administración

Las subvenciones

Por otro lado, los comuneros están a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) dicte sentencia sobre la procedencia o no de la devolución de las subvenciones que reclama la Consejería de Agricultura a dicha organización agraria. En concreto, en 2014 se inició un expediente de reintegro de la ayuda cobrada por la comunidad de regantes porque estaba obligada a ejecutar la totalidad de las inversiones que fundamentaban la concesión de una subvención para las obras de modernización de regadíos.

La ejecución de las obras comenzó en 2006, cobrando ayudas correspondientes a las certificaciones parciales de obra presentadas, pero las inversiones se paralizaron en 2010, cuando se alcanzó un grado de ejecución del 50%. La Consejería considera que la paralización supone «un incumplimiento» de las condiciones establecidas, que obligan a ejecutar el 100% del proyecto en el período establecido. El importe reclamado inicialmente era 1.284.063 euros, pero la cifra ha ido creciendo hasta los dos millones por los recargos e intereses de demora.

En octubre de 2016, la Agencia Regional de Recaudación no solo embargó las cuentas del Heredamiento Regante de Molina por orden de la Consejería de Agricultura, sino también los coches que se usaban para controlar la acequia y los embalses.

Todo ello derivó en movilizaciones de los agricultores por las calles de la capital murciana. Además, en julio de ese año (antes de los embargos), la Asamblea Regional aprobó una moción con los votos de PSOE, Cs y Podemos para buscar una solución política y frenar los embargos, que provocaban una situación crítica de la comunidad de regantes.

La resolución judicial revela que las facultades de administración y disposición de sus responsables pasan a ser intervenidas a partir de ahora por la administración concursal. Para ejercer esta labor, el Juzgado de lo Mercantil ha procedido al nombramiento de la sociedad Consultores y Juristas de Murcia. Los acreedores del mencionado Heredamiento disponen del plazo de un mes para comunicar el importe de sus créditos al citado administrador concursal.

Afecta a las obras pendientes

Carrillo reconoce no saber cómo afectará a los comuneros esta situación de concurso de acreedores, dado el carácter público y privado de este tipo de corporaciones agrarias. «Para nosotros es novedoso», admite. La administración concursal podrá intervenir en las cuentas del Heredamiento y también en las obras previstas para este año. En el juntamento del pasado enero no solo se aprobó un presupuesto de unos 520.000 euros para 2018, sino también uno extraordinario de obras complementarias para conectar las balsas de La Estrella y Los Conejos con La Alcayna, así como otras infraestructuras del Heredamiento.

Este presupuesto extraordinario asciende a 481.633 euros, cuya financiación provendría de un convenio con Rambla Salada, la venta de caudales excedentes del ejercicio de 2017 y los posibles ingresos procedentes de la cesión de infraestructuras del Heredamiento para realizar cesiones entre terceros.

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