«La estamos buscando por tierra, mar y aire»

Antonio Serrano, de Protección Civil de Totana, ayer, supervisando los trabajos de 'Kiki' en unos terrenos abandonados cerca del Camino del Panderón. / Nacho García / AGM

Más de 360 voluntarios y miembros de Protección Civil, Policía Local y Nacional tratan de hallar el rastro de Petra, desaparecida el sábado

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

El reloj marcaba las ocho en punto de la mañana, era un lunes festivo, Día del Padre, y frente a las dependencias de la Policía Local de Molina de Segura ya había una fila de voluntarios que empezaba en la puerta, bajaba por la escalinata y proseguía por la acera. «La solidaridad de la gente es brutal; es lo único bueno que se puede sacar de esto: la movilización social para ayudar a una vecina», reflexionaba el edil de Seguridad Ciudadana, Fernando Miñana. Un total de 165 vecinos de Molina, Alguazas, Las Torres de Cotillas... se sumaron ayer al dispositivo de búsqueda de Petra Lara, la mujer de 70 años que desapareció a las 9.30 horas del pasado sábado, tras salir de su casa del barrio de San Antonio para dar un paseo.

«Las zonas más sensibles de búsqueda son aquellas por donde solía salir a pasear», corrobora Ramón Fernández, técnico de Protección Civil, al equipo de 'La Verdad' que accedió a la primera planta de las dependencias de la Policía Local donde se coordina el dispositivo de búsqueda. Las paredes de la sala están empapeladas con mapas de cada una de las zonas que se incluyen en los trece sectores en los que se han dividido los 169 kilómetros cuadrados del término municipal molinense.

«La búsqueda se ha ampliado hasta Alguazas», añade el edil Miñana. «Ella siempre salía a caminar, sola o con su marido, por la huerta, por urbanizaciones como Altorreal y por la 'ruta del colesterol': de la carretera del Chorrico a Golosinas Vidal».

El despliegue de 165 civiles se completaba con 40 policías locales, 15 policías nacionales y 147 miembros de Protección Civil pertenecientes a agrupaciones de quince municipios, que desplegaron drones, a la Unidad Canina, al Grupo de Rescate de Montaña, al Grupo de Búsqueda Subacuática... «La estamos buscando por tierra, mar y aire», zanja Ramón. De hecho, el jefe superior de Policía de Murcia, Cirilo Durán, confirma que «el helicóptero de la Policía Nacional está haciendo batidas aéreas por la rambla de la urbanización Los Olivos».

-¿Cuál es la línea de investigación?

-Estamos trabajando con la hipótesis de que se trata de una desaparición voluntaria y que sigue viva.

Esa posibilidad daba aliento a voluntarios como Lorenzo Ballester Cegarra, jefe de equipo de Protección Civil Cartagena. «Espero que aparezca viva», subraya mientras se adentra con un todoterreno por la zona de Las Moscas.

«A la hora de buscar hay que ponerse en la piel de una persona de 70 años; con sus cualidades físicas no podemos meternos por sitios inaccesibles». Los voluntarios barren en línea una finca de cultivo y acto seguido repasan una acequia que está totalmente seca, porque la Concejalía de Seguridad Ciudadana ha solicitado a los regantes que 'corten el grifo' para facilitar la inspección de los cauces. Kevin Jesús García, de Protección Civil de Cartagena, detiene su quad y se quita el casco tras recorrer caminos de huerta, casas abandonadas y zonas de rambla. «Búsqueda sin éxito», lamenta. «A lo mejor se ha ido del pueblo».

Ángela López arenga al equipo tras haber peinado 18 kilómetros entre el sábado y el domingo: «Estamos desanimados, pero hay que seguir». Petra sufre una enfermedad mental y la investigación mantiene abiertas todas las hipótesis sobre su paradero. La búsqueda es exhaustiva y se complementa con patrullas de la Policía Local que inspeccionan obras abandonadas y promociones inmobiliarias que, a causa del 'boom' del ladrillo, se quedaron sin compradores y están vacías.

Las 367 personas que ayer buscaban a Petra lograron encontrar muchas prendas de vestir, pero ninguna era la falda marrón, el jersey de lana turquesa o las zapatillas de tela que vestía la anciana cuando desapareció sin dejar rastro. También se localizó un gel de manos y unas llaves. Tampoco eran de ella porque salió de casa sin pertenencias.

Cada vez que los voluntarios localizaban objetos sospechosos, los fotografían y los envían a la Concejalía de Seguridad Ciudadana. Si el hallazgo se estimaba relevante, se acordona la zona y la Policía Judicial procede a inspeccionarla. Los investigadores también recopilan las grabaciones de cámaras de seguridad de bancos y comercios.

Gritos de auxilio en La Ribera

«Hay mucha superficie a batir y no tenemos puntos de referencia para iniciar la búsqueda porque salió de su casa y no se volvió a saber de ella», advierte José Navarro, responsable de la Unidad Canina de la Dirección General de Emergencias. «Parece que se han revisado las cámaras de seguridad y no sale nada de la mujer».

El único testimonio sobre el paradero de Petra ha sido el de unos ciclistas que aseguraron haber escuchado unos gritos de auxilio, el pasado sábado, en las inmediaciones de una plaza de toros en la que se celebran capeas y que está en la pedanía de La Ribera. La plaza está a cinco kilómetros del domicilio de la mujer, en la calle Caridad, y hasta allí se desplazó la Unidad Canina.

«Los perros no han encontrado nada». Lo mismo acabó ocurriendo en los 200.000 metros cuadrados de terrenos que olfatearon en el Camino del Panderón. «Estos perros no trabajan con olor de referencia; les enseñamos a buscar partículas epiteliales y eso es lo que identifican como rastro», detallan Francisco Velázquez y Antonio Serrano sobre el trabajo de campo de 'Acha', una pastor belga malinois, y 'Kiki', un labrador. «Si detectan una partícula la marcan ladrando». 'Acha' y 'Kiki' olisquean inquietas un solar plagado de cañas, matas y basura. «Nacieron para esto». Sin embargo, no hubo suerte. «Es muy raro que no encontremos nada». A las 20.10 horas el dispositivo se retira. Hoy se retomará la búsqueda con la misma esperanza de localizar a Petra.

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