El atasco en una tubería inunda de aguas fecales un juzgado

La empresa contratada por el edificio logró, a primera hora de la tarde, contener la filtración, que empapó mesas, sillas y archivadores

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

La zona de oficinas del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Molina de Segura, en la Plaza de la Cerámica, se convirtió ayer en una improvisada e indeseada ducha de aguas fecales, originando un desagradable olor putrefacto. Al parecer, la avería está en uno los pisos de la primera planta del edificio donde se encuentra el bajo utilizado como sede judicial.

El agua está cayendo desde el viernes, según explicó a 'La Verdad' Rafael Romero, delegado sindical de CSIF. Ello, remarcaron las fuentes, imposibilitó trabajar con normalidad. «Podrían haber aprovechado el fin de semana para solucionarlo», criticó el representante sindical.

Según informaron fuentes de la gerencia territorial del Ministerio de Justicia, el juzgado ya venía sufriendo desde hacía un tiempo un problema de humedades al que se estaba tratando de ofrecer respuesta. El viernes empezó a caer agua y la Gerencia se puso en contacto con la comunidad de propietarios del edificio donde se ubican los juzgados para que tomase cartas en el asunto. Según explican las fuentes, el problema radica en la obstrucción de una bajante y una empresa de desatascos trabajaba ayer en la solución del problema. También se contrataron los servicios de una empresa de limpieza para que trate de aminorar unas molestias para los trabajadores y usuarios de los juzgados que eran evidentes.

El sindicato CSIF insiste en que hay que atajar el origen del problema para una solución definitiva

El delegado sindical de CSIF aseguró que este lunes se presentó en las instalaciones judiciales una cuadrilla de limpieza enviada por la gerencia. Insistió, no obstante, en que habrá que atajar el origen del problema para tener una solución definitiva. Mesas, armarios, archivadores, sillas y suelo quedaron empapados de aguas fecales, obligando a poner cubos. Estos, insistió, resultaban insuficientes para recoger tanta agua, sobre todo cuando tiraban de las cisternas los vecinos del edificio donde se ubica el juzgado.

La gerencia territorial de Justicia informó, a primera hora de la tarde, de que se había logrado acabar con la obstrucción y se había puesto fin a la filtración. La empresa tiene que hacer seguimiento de las instalaciones.

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