La Verdad

'Y nos dieron las tres...' en un Pleno de nueve horas

  • La sesión se prolongó durante la madrugada en un debate tenso por la cesión de competencias a la Agencia Tributaria de la Región

'...Y nos dieron las tres', como canta Joaquín Sabina, aunque al final no los encontrara desnudos al amanecer la luna a los miembros de la Corporación molinense. Desde las seis de la tarde hasta las tres de la madrugada del martes se prolongó el Pleno municipal. Nueve horas de un debate tenso y extenso que en buena parte del tiempo se empleó en tratar y aprobar la firma del convenio con la Agencia Tributaria de la Región con el fin de que se encargue de la gestión, recaudación e inspección del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), tanto en periodo voluntario como ejecutivo, así como de la gestión y recaudación de sanciones de tráfico.

Una votación que tampoco estuvo exenta de polémica porque al comienzo de la sesión no se encontraba uno de los miembros del equipo de gobierno, el portavoz de Ganar-IU, Antonio López, convaleciente de una enfermedad desde hace días. Sin embargo, apareció en el momento en que se iba a votar este expediente, ya que para sacarlo adelante era necesaria la mayoría absoluta, sin ser suficiente el voto de calidad de la alcaldesa, como ocurre en otras votaciones.

La marcha de los ex de C's

Esta circunstancia no pasó desapercibida entre los nueve concejales del PP que votaron en contra y los tres no adscritos que tampoco dieron su visto bueno: Alberto Aguilar, Trinidad Romero y Estanislao Vidal. Este último protagonizó con la regidora uno de los muchos rifirrafes que hubo durante las primeras horas de la sesión (tras la medianoche los tres no adscritos citados se marcharon). «Nos toman el pelo», dijo el exedil de C's.

El concejal aludido, «el voto número 13», como subrayó el propio Antonio López, tomó la palabra para justificar su presencia, pese a la enfermedad. El edil de Ganar-IU adujo que lo haría cuantas veces fuera necesaria por el bien del pueblo, ya que el Ayuntamiento «necesita cobrar los más de 21 millones» a deudores que, en muchos casos, ya no residen, lo que imposibilita la labor inspectora de los servicios municipales porque el Ayuntamiento no tiene competencias más allá de las fronteras locales.

La referida agencia, que tiene suscritos convenios similares con 33 de los 45 municipios de la Región -según informó Clavero-, puede llegar hasta donde los servicios municipales no pueden hacerlo, por lo que está previsto que se habilite una delegación en un local alquilado o municipal para ejecutar su labor inspectora.

El concejal de Hacienda, José de Haro, indicó que una parte de la deuda es «incobrable», pero el área económica tiene plena confianza en que, en virtud de este convenio, aumentarán los ingresos tributarios.

El convenio fue criticado por el PP y los tres concejales no adscritos citados. La portavoz popular, Sonia Carrillo, señaló que «el equipo de gobierno quiere ceder a la Comunidad una competencia propia, lo que supondrá un nuevo gasto al Consistorio». También manifestó su preocupación por la situación en la que pueden quedar los trabajadores de la Agencia Tributaria Municipal, «sin una planificación en la reasignación de tareas y funciones del personal que actualmente realiza estas gestiones».

Sin embargo, el edil de Hacienda acusó al PP de crear un «clima de crispación» con los empleados, cuando realmente lo que pretende el Gobierno municipal es consolidar sus puestos de trabajo. De Haro insistió en que no están en peligro sus empleos y se les liberará de «tareas excesivas». Incidió en que no existe otra fórmula para intentar recuperar una parte de los más de 21 millones de euros que adeudan empresas y contribuyentes a las arcas municipales.

Presunto delito fiscal

Para ilustrar la bolsa de fraude que existe en el municipio y, al mismo tiempo, para acusar de dejación de funciones al anterior equipo de gobierno del PP, la alcaldesa puso el ejemplo de una empresa que debió pagar más de 400.000 euros en concepto de IAE y, sin embargo, no se podrá cobrar porque ha prescrito. En su relato de hechos documentados por técnicos municipales, Esther Clavero indicó que la forma de proceder de la concejal de Hacienda de aquel entonces podría derivar en un presunto delito fiscal. En relación con estas acusaciones la portavoz del PP denunció las continuas «amenazas veladas» de la alcaldesa para acusar a su partido de supuesta corrupción. E indicó que la regidora solo quiere mantenerse en el cargo acudiendo a los juzgados.