El Ministerio releva al presidente del Tajo y autoriza la cesión de ocho hectómetros

El embalse del Cenajo, bajo mínimos, en una fotografía tomada hace unas semanas. / Nacho García / AGM

El Gobierno manchego critica la decisión porque ve en ella un trasvase encubierto

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

El Ministerio de Agricultura ha autorizado la cesión de 8 hectómetros cúbicos entre el Sindicato Central de Regantes del Trasvase (Scrats) y dos comunidades de agricultores de la provincia de Madrid ribereñas del Tajo. Se trata de las operaciones solicitadas antes de verano al amparo de la ley de Aguas y del Memorándum, que han tenido una larga tramitación por parte del Ministerio y de la Abogacía del Estado, que le ha dado su aprobación.

Los caudales se transportarán desde la cabecera del Tajo, como ha sucedido en otras ocasiones, y corresponden a concesiones de los usuarios de aquella cuenca, por lo que el Scrats ha reiterado en varias ocasiones que no se considera un trasvase, sino un intercambio de uso de unos recursos con un precio supervisado por el Ministerio.

Esta decisión de Agricultura ha coincidido con el relevo al frente de la presidencia de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT). Su responsable hasta ahora, Miguel Antolín, ha sido reemplazado por Juan Carlos de Cea.

La sustitución ha sido interpretada como una respuesta del Ministerio a la negativa de Antolín a derivar agua en estos momentos desde la cabecera al Sureste, informó ayer 'La Tribuna de Toledo'. El sistema de Entrepeñas y Buendía almacena menos de 250 hectómetros, por debajo de los 368 del nivel mínimo no trasvasable. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha respondido con dureza a esta cesión de derechos, culpando al Ministerio de autorizar un trasvase por la puerta de atrás.

Esta cesión llega en un momento en que la cuenca se encuentra en una situación dramática. El año hidrológico, que concluyó el sábado, llegó a su fin, a nivel estatal, con un 14% menos de lluvia, según los datos que maneja la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La sequía no da tregua y los dos principales embalses de la cabecera de la cuenca del Segura, Fuensanta y Cenajo, se desangran a pasos agigantados. Sus reservas se encuentran al 6% y 7%, respectivamente, una situación que no se vivía desde las dos últimas grandes sequías de 1995 y 2005.

Exigen el Plan Hidrológico

La organización agraria Asaja reivindicó ayer la necesidad «urgente» de ejecutar el Plan Hidrológico Nacional, para acabar con la gran falta de agua que está soportando el campo murciano. El secretario general de Asaja, Alfonso Gálvez, remarcó que «es fundamental que el Gobierno de la Nación trabaje para la ejecución urgente del Plan Hidrológico Nacional, y de esta manera, se pueda solucionar el déficit hídrico estructural que tiene la cuenca del Segura».

Gálvez subrayó que «es muy importante un Pacto Nacional del Agua, que nos permita hacer realidad el Plan Hidrológico, y buscar fondos económicos donde sea necesario, con la finalidad de que con la máxima prioridad se ponga en marcha y podamos tener en breve esta obra hidráulica ya terminada».

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