Minas pide analizar si los metales pesados afectan a los escolares de El Llano del Beal

Inspección que realizó el Seprona, en abril, al colegio San Ginés de la Jara.
Inspección que realizó el Seprona, en abril, al colegio San Ginés de la Jara. / Antonio Gil / AGM

Un informe de la Comunidad alerta de indicios de residuos de la actividad minera en el colegio San Ginés de la Jara y en solares y ramblas del núcleo urbano

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Un informe elaborado por los jefes de Minas y de Seguridad Minera podría terminar de calentar los ánimos de los vecinos de El Llano del Beal, el Estrecho de San Ginés y El Beal que anunciaron movilizaciones para el inicio del próximo curso escolar si no se actuaba contra los residuos mineros de la zona. Los dos responsables de servicio de la Dirección General de Minas consideran necesario adoptar una serie de medidas «con la finalidad de prevenir la salud y la seguridad de los alumnos y el profesorado del colegio San Ginés de la Jara».

El documento, al que ha tenido acceso 'La Verdad', se elaboró a petición de la Consejería de Educación, después de que el Seprona inspeccionase en abril este centro de Cartagena. La visita de la Guardia Civil se produjo a raíz de la denuncia de un investigador de la UPCT, José Matías Peñas, sobre la presencia de metales pesados en el patio donde jugaban los escolares y cuyo origen sería la actividad minera que se desarrolló en la Sierra de Cartagena-La Unión entre los años 1840 y 1990.

Los técnicos concluyen que «de la inspección visual realizada, parece deducirse que los residuos que han podido originar la posible contaminación de parte del suelo del colegio de El Llano del Beal han podido ser arrastrados al interior del centro por las aguas superficiales de lluvia, desde las calles y solares urbanos que desaguan por el interior del patio del colegio». Por ello piden que «de manera urgente», conforme al Decreto 9/2005 de actividades potencialmente contaminantes del suelo, que «se proceda a la realización de las actuaciones correspondientes para la recuperación ambiental de los suelos del colegio».

Los técnicos aconsejan que se proceda a descontaminar terrenos próximos al centro

También instan a que se cierren los pasos de agua de escorrentía que acceden al centro docente y recomiendan «retirar las escorias de fundición existentes en el suelo del centro escolar, por tratarse en todo caso de residuos metálicos». Los jefes de Minas y de Seguridad Minera no solo analizaron palmo a palmo el centro el 30 de mayo, también su entorno: los solares sin edificar. Y alertan de que «se han identificado durante la inspección residuos procedentes de lodos de flotación y eflorescencias salinas dispersas, vinculadas a dichos lodos. En consecuencia, resulta evidente que parte de esos lodos pueden acabar en la escorrentía superficial que discurre por el interior del núcleo urbano, depositándose en el recinto escolar». Tales eflorescencias son costras de sal que se forman al cristalizar la sal del agua de lluvia que se evapora y que arrastra residuos mineros.

La UPCT criticó al investigador

En su momento, la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) llegó a emitir un comunicado criticando que el investigador que denunció la situación al Seprona había generado alarma social, al alertar de que en los terrenos del campo de fútbol y de un parque de juegos del colegio había plomo, zinc y cobre. Las institución docente también reprochó que sus afirmaciones carecían de rigor científico, pero lo cierto es que los dos jefes de servicio piden que «se proceda a cerrar los pasos de aguas de escorrentía que acceden al centro escolar desde las calles del núcleo urbano, y que pueden arrastrar residuos desde otros emplazamientos situados aguas arriba».

También solicitan la descontaminación de los solares y ramblas contiguas al núcleo urbano de El Llano del Beal, «donde existe presencia de lodos de flotación y eflorescencias salinas dispersas». El informe incluye un reportaje fotográfico del colegio y de los solares inspeccionados próximos al centro, así como de cauces de ramblas y de otros terrenos situados al este del núcleo urbano, en los que afirman que existen «indicios de contaminación por residuos».

La conclusión de mayor calado del documento es la que propone una medida que no solo afectaría a la comunidad educativa, también a todos los vecinos: «Por parte del órgano competente en materia de salud pública, se estima necesario que se realicen los estudios epidemiológicos oportunos sobre la población previsiblemente afectada».

Los ecologistas reclaman «un plan de inertización»

Ecologistas en Acción subrayó ayer que el informe de la Dirección General de Minas «da la razón» al investigador de la UPCT José Matías Peñas que alertó de la situación al Seprona. «Es un hecho que el agua de lluvia está arrastrando los residuos mineros y generando sales con metales que acaban en el colegio San Ginés de la Jara. Ahora es la Consejería de Sanidad la que debe determinar los efectos sobre la salud porque estos residuos no son inocuos, unos tienen mayor afección que otros sobre las personas y el ecosistema». El informe expone que El Llano del Beal está rodeado por tres depósitos de residuos mineros reforestados y por dos lavaderos, 'Pobrecita' y 'Jenny', en los que se ejecutaron actuaciones de descontaminación. Ecologistas en Acción considera que ante las conclusiones del documento, «el Gobierno regional debería analizar si los trabajos se han hecho de manera efectiva y diseñar un plan de inertización de la zona. El problema no es solo el colegio, también los solares de alrededor porque cuando los niños acaban las clases se pasean por allí».

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