Una simple prueba contra el cáncer para evitar 16.000 muertes al año

Demetrio Lucas y su perro 'Nico'. / Nacho García / AGM

En el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, Demetrio Lucas reclama que se amplíe el cribado de sangre en heces a todas las edades

Marta Semitiel
MARTA SEMITIELMurcia

Tal vez la palabra cáncer es la que más miedo da de todo el elenco de vocablos del diccionario. Cáncer da miedo sin importar su tipología o localización en el cuerpo. Tener cáncer es una expresión que nadie quiere conjugar en primera persona, una lotería que siempre toca a los demás, una mala suerte que suele pasar de largo ante nuestra la puerta. Hasta que un día se detiene y llama. Y arrasa con todo.

Más

"En ese momento te cambia la vida por completo. Cambias de hábitos, cambias tu forma de ver las cosas... Yo era una persona que solo pensaba en trabajar y en trabajar. Hasta que me dijeron que tenía cáncer de colon. Y me di cuenta de que la vida es tremendamente corta", cuenta Demetrio Lucas, un murciano que convive con ese vocablo aterrador desde hace dos años.

Su enfermedad es el tipo de cáncer más frecuente en España, pero también se supera en el 90% de las veces que se detecta a tiempo. Ahí se encuentra Demetrio, de momento: "Yo he tenido suerte. Me dieron tratamiento de quimio y radio, y por ahora no me han operado. Estoy en una fase en la que vamos viendo cómo evoluciona y la verdad es que me encuentro muy bien".

Echarle valor a una pesadilla

En 2017 se diagnosticaron 34.331 casos de cáncer de colon en todo el país. De ellos, solo 36 se valoraron en la Región de Murcia, según datos de la Consejería de Salud –aunque todavía hay 897 resultados pendientes de valoración por incluir en el informe–.

A pesar de su optimismo, Demetrio sabe que el cáncer de colon provoca unas 16.000 muertes al año en España. Aunque el índice de mortalidad no sea de los más altos, para él su enfermedad "es una pesadilla de la que no te puedes despertar. No hay mañana que no te acuerdes de lo que te pasa al levantarte. Pero hay que echarle valor. No te queda otra".

- ¿Cómo se vence el miedo a la muerte?

- Relativizando. El problema es que no estamos mentalizados para la muerte, pero no solo los pacientes de cáncer, sino nadie. Por eso la primera pregunta que le haces al médico es cuánto tiempo te queda de vida. Cuando te dicen que tienes cáncer, todo te parece enorme y te cuesta aceptarlo. Pero yo pronto empecé a pensar que me tenía que morir de algo, había vivido 48 años y me consolé pensando en todas las personas que mueren con menos edad.

La importancia de la detección temprana

Más de 25.800 personas en edad de riesgo participaron durante 2017 en el programa de prevención de cáncer de colon y recto de la Consejería de Salud. La simple prueba de análisis de heces que se realiza en las pruebas de cribado va dirigida a la población de entre 50 y 69 años. Demetrio no fue uno de ellos.

"Yo tenía un dolor en el costado y me dijeron que sería una hernia. Sin embargo, en la ecografía que me realizaron no salía nada. Entonces me mandaron una colonoscopia, y efectivamente. Ahí estaba el cáncer. Tuve mucha suerte de que me lo detectaran a tiempo", asegura. Por su experiencia, Demetrio reclama que la prueba de cribado debería hacerse "a todo el mundo, sin importar la edad que tenga".

Algo en lo que también incide la Asociación Española Contra el Cáncer, que pide una ampliación de la edad de la población a la que va dirigida la prueba, ya que según sus cálculos, "casi 6 millones de personas en edad de riesgo no tienen acceso a las pruebas de cribado".

Senderismo como terapia

Gracias al cáncer, Demetrio comenzó a disfrutar de las pequeñas cosas, como caminar. "A mí siempre me había gustado el deporte, pero desde que me dijeron que tenía cáncer, he querido vivir de verdad con lo que realmente importa. El senderismo me venía bien para alegrarme y me mantenía la cabeza ocupada", cuenta.

Desde que acabase su tratamiento de quimioterapia, muchas han sido las marchas a las que se ha apuntado Demetrio. Entre su historial figuran la Falcotrail de Cehegín y la Vuelta al Mar Menor. Aunque sin duda uno de sus mayores logros fue caminar 80 kilómetros en menos de 14 horas en la Transilicitana de Elche, "la pena es que no pude acabarla, porque eran 104 kilómetros", lamenta.

Cada paciente vive su lucha personal con el cáncer, "pero de momento yo le voy ganando la batalla", asegura Demetrio. Entre sus salidas senderistas y sus puzzles de más de 2.000 piezas se encuentra su truco para vencer a la enfermedad, "si dejas que la mente te invada con pensamientos, te hundes. Por eso yo siempre digo que hay que salir, buscar actividades, hacer lo que sea salvo encerrarse en casa".

El co-protagonista de su lucha

En esa recuperación, Demetrio reconoce que la labor que realizan en la AECC ha sido muy importante. En las clases y cursos que organizan en la asociación "se crea un ambiente mágico. Los profesionales que trabajan allí te cambian la vida por completo".

Además de la asociación, en la lucha de Demetrio hay otro protagonista que no habla, pero entiende bien su sufrimiento y sus estados de ánimo. Se llama Nico y tiene ocho años: su perro. "Él ha sido para mí un apoyo fundamental. Siempre estaba ahí, haciéndome compañía y sintiendo cómo estaba yo. Él me ha hecho querer salir de casa y siempre lo llevo conmigo allá donde voy. No tengo palabras para expresar lo importante que el perro ha sido en mi lucha contra el cáncer".

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos