«La mejor medida para prevenir la inmigración ilegal es poner en marcha el 'efecto puerta cerrada'»

Francisco Bernabé, en mitad de la avenida de Alfonso X, en Muria./Vicente Vicéns / AGM
Francisco Bernabé, en mitad de la avenida de Alfonso X, en Muria. / Vicente Vicéns / AGM

Francisco Bernabé, delegado del Gobierno en Murcia

Julián Mollejo
JULIÁN MOLLEJOMurcia

Francisco Martín Bernabé Pérez (1970, La Unión), abogado, casado y con cinco hijos, ejerce la política con pasión, lo que a veces le hace parecer excesivamente vehemente o extremo. Lo que nadie le discute es su capacidad de trabajo y su experiencia política -ha pasado por todos los niveles: alcalde, diputado regional, consejero del Gobierno autónomo, diputado nacional y ahora delegado del Gobierno-. Cuando tomó posesión de la Consejería de Fomento su frase fue: «El rock and roll ha llegado». Pero su irrupción en la Delegación del Gobierno ha sido más heavy, al tener que enfrentarse en sus primeros días a la mayor oleada de pateras de la historia de la Región.

-Su estreno en el cargo ha sido frenético.

-En mi toma de posesión dije que no tendría cien días de margen y me propuse ponerme al tanto en cien horas. Y, efectivamente, de inmediato tuvimos la gran crisis de las pateras, algo que no se había visto jamás en la historia de la península ibérica. Hubo un episodio superior con los cayucos en Canarias en 2005, pero en las costas de la península no se había visto nada similar. Había que reaccionar y se hizo muy bien. Todo el mundo estuvo a un nivel extraordinario. Nos movilizamos once entidades públicas y privadas, y coordinar todo ese operativo, en el que todo el mundo dio lo mejor que llevaba dentro... Solo puedo tener palabras de homenaje y gratitud hacia tantísima gente el pasado fin de semana se dejó la piel.

«El giro político que ha dado la Plataforma Pro Soterramiento en los últimos tiempos le está haciendo perder la legitimidad moral que tuvo»

-Sin embargo, usted describió esa crisis como «un ataque coordinado» a las costas de la Región, lo que generó mucha polémica por tratarse de personas indefensas que huyen de la pobreza. ¿Se arrepiente de aquella declaración?

-Yo me refería a un ataque coordinado de las mafias organizadas de la trata de seres humanos. Está claro que esas pobres personas que vienen buscando una vida mejor no son las que nos atacan. Era una operación perfectamente coordinada y dirigida para reventar nuestro sistema de seguridad exterior y romper nuestras fronteras para facilitar la entrada masiva de personas en condiciones ilegales. Fueron cien pateras las que se detectaron ese día por nuestro servicio de vigilancia exterior saliendo de tres puertos argelinos, todas con vectores de dirección hacia Cartagena. Esto no es algo casual. Lo que ocurrió es que el gran operativo que montamos propició que, una vez interceptadas en alta mar las 49 primeras pateras, las otras 50 se dieran la vuelta. Unas quince, aproximadamente, salieron en días posteriores y corrieron la misma suerte que las primeras. Detrás de esto hay mafias que cobran hasta 800 euros a cada persona por traerlas a España y prometiéndoles un dorado que no están en condiciones de ofrecer. Las mafias nos han atacado, como antes atacaron las costas griegas y las italianas.

-¿Y cuál es la solución? Porque no basta con localizar y atender a los inmigrantes que llegan.

-Indudablemente esto no es un problema de la Región de Murcia. Ni siquiera, para mí, es un problema bilateral entre España y Argelia. Es un problema de seguridad exterior de la Unión Europea, y es Bruselas la que tiene que tomar cartas en el asunto. La solución está en los países de origen. Mientras estas personas vivan sin ningún porvenir seguirán queriendo venir. Es la UE la que debe contribuir, mediante políticas de desarrollo, a que los países africanos empiecen a tener unas condiciones que inviten a sus nacionales a no tener que salir de allí.

-Tras el reciente aumento de la llegada de pateras e inmigrantes, ¿se ha previsto reforzar los medios de rescate en la Región de Murcia?

-Creo que el operativo que se desplegó esos días dio una respuesta suficiente a una operación de desembarco nunca vista en la historia reciente en nuestro país. La mejor medida de prevención es que frente al 'efecto llamada' pongamos en marcha el 'efecto puerta cerrada'. Hace unas semanas hubo un episodio en el que cerca de 300 inmigrantes ilegales llegaron a Cartagena y tuvieron que ser puestos en libertad tras prestar declaración en Comisaría. A raíz de eso, se organizó otra operación con casi mil personas, aproximadamente a una media de diez por patera. De ellos llegaron 650, 519 en la primera oleada del viernes y otros 140 aproximadamente en días posteriores. En esta ocasión, en cambio, todos y cada uno de esos 650 que llegaron fueron internados.

-Es decir, que, según usted, el que muchos de los inmigrantes de la primera oleada acabaran en la calle alentó la siguiente, que fue aún mayor.

-Eso es lo que nos dicen los servicios de inteligencia de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Una polémica persistente

-Pero la polémica no cesa. Ahora las críticas se dirigen al internamiento de los inmigrantes en la cárcel de Archidona. ¿No había otra alternativa?

-A situaciones extraordinarias, respuestas excepcionales. No había ningún centro de internamiento de extranjeros en España con capacidad para acoger a casi 600 personas. La solución que arbitró el Ministerio de Interior fue un acierto. Estamos hablando de un establecimiento de índole penitenciara, recién construido, aún sin estrenar. De acuerdo con la normativa española y las directivas europeas, las prisiones pueden acoger, en circunstancias excepcionales, a personas en trámite de expulsión siempre y cuando no se mezclen con presos comunes. Es el establecimiento en su género más moderno de España. Creo que se está haciendo demagogia política de primer nivel con esta cuestión. Ha sido la autoridad judicial la que ha determinado que ese centro cumple con las condiciones que marca la legislación para acoger a estas personas. Ahí estarán el máximo de sesenta días que establece la ley de extranjería hasta que se cumpla la orden de expulsión.

-En su toma de posesión se ofreció al presidente de la Comunidad Autónoma para ser su primer consejero. Cuando surja algún roce o conflicto entre las administraciones central y autonómica, porque siempre los ha habido por una inversión, un proyecto, una competencia... ¿de parte de quién se pondrá?

-Ya dije que mi fidelidad es absoluta a dos personas: la que me nombró, que es Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España, y la que me propuso, que es Fernando López Miras, presidente del Gobierno de la Región de Murcia. Los dos comparten el mismo proyecto político, que yo defiendo a ultranza, y estoy convencido de que no va a existir ningún conflicto por una razón muy sencilla, porque el presidente del Gobierno de España, que es mi jefe, comparte los planteamientos de Fernando López Miras para la Región. Mi misión es defender los intereses del Gobierno de la nación, pero dándoles un perfil colaborativo, de suma, de ayuda a lo que son las reivindicaciones regionales.

«El Ministerio me traslada que vamos a recibir un apoyo importante en el aumento de efectivos policiales»

La mayor responsabilidad

-Usted ha ocupado cargos políticos en la administración local, en la autonómica y ahora está en la central. ¿Cuál prefiere?

-Estoy disfrutando muchísimo en este periodo de mi vida pública. Yo soy abogado, ejercí hasta los 37 años, luego fui alcalde de mi pueblo, después consejero, diputado, y ahora soy delegado del Gobierno. Cada destino me ha gustado y enriquecido porque puedo ayudar a los ciudadanos cada vez de una forma distinta. Desde la política local, la más cercana, en la que somatizas los problemas de los ciudadanos, hasta la nacional. Pero la responsabilidad más grande es la que ocupo ahora. Representar los intereses de un Gobierno que tiene en la Región más de 16.000 empleados públicos y que gasta más de 10.000 millones de euros anuales en la Región, más del doble que la Comunidad, es una responsabilidad de primer nivel.

-¿Qué opina de la actuación de la Plataforma Pro Soterramiento?

-Aunque algunos pretendan hacer ver lo contrario, tengo una relación cordial con los dirigentes de la Plataforma. Siendo yo consejero de Fomento, y en parte trabajando con ellos, se consiguió el soterramiento de la Senda de los Garres. La pasada semana estuve hablando y bromeando con Joaquín Contreras. Dicho lo cual, creo que el giro político que la Plataforma ha dado en los últimos tiempos le está haciendo perder la legitimidad moral que tuvo durante décadas. El proyecto que defendían ya está conseguido, están contratadas las obras y las máquinas trabajando. Hoy, la Plataforma, desafortunadamente, se ha dejado ganar el partido por una formación política antisistema que está en contra de que se desarrolle el AVE.

-Se refiere a Podemos.

-Hay muchísima gente de Podemos integrada en la Plataforma que defiende los postulados de esta formación política. Y el objetivo claro de Podemos es que no haya AVE, cuando es un proyecto que va a traer prosperidad y trabajo a la Región y va a suponer la solución definitiva a la división que padece Murcia desde hace siglo y medio. Una cosa es estar vigilantes y ser exigentes, pero oponerse a la obra, como hace la Plataforma, no parece lógico.

«Hay interés en que los arcos norte y noroeste de Murcia se incluyan en el nuevo plan de infraestructuras de colaboración público-privada»

-¿Se atreve a dar una fecha para la llegada del AVE a Murcia?

-El ministro dijo que las previsiones son que a finales de marzo o abril se acabe el montaje de la vía provisional; después empezarían los trenes en prueba, lo cual llevará unos meses, por lo que podría llegar para verano del próximo año. Pero siempre y cuando no haya sabotajes, no se ralenticen las obras y la empresa no abandone los trabajos por ver dañado su patrimonio. Entonces estaríamos en un escenario muy distinto.

-La fuerte inversión prevista para el soterramiento del AVE, ¿puede ir en detrimento de otras inversiones previstas en la Región?

-No porque es presupuesto de Adif, que es una empresa pública y autónoma. El Ministerio puede seguir con su política de carreteras y con el interés de que Aena abra el nuevo aeropuerto de la Región de Murcia.

-Pero Adif depende del Ministerio y, a la hora del reparto de las inversiones, Fomento puede considerar que Murcia ya está bien cubierta con lo que se gasta Adif.

-De la autovía del Altiplano solo falta por licitar el tramo Yecla-Caudete, que el ministro dijo que para febrero se hará; la del Reguerón está en marcha; la del bancal ya se firmó el protocolo para que el próximo año empiecen las expropiaciones y las obras... Es decir, las grandes infraestructuras por carretera que dependen del Ministerio están todas en fase de ejecución, de adjudicación...

«Se está haciendo una demagogia política de primer nivel con el traslado de los inmigrantes a la cárcel de Archidona»

-Faltan los arcos norte y noroeste de Murcia.

-Sí, nos quedan los arcos, pero vamos a ver cómo se configura el nuevo plan de infraestructuras de colaboración público-privada que anunció Rajoy. Desde la Delegación del Gobierno tenemos interés en que alguna de las actuaciones de los arcos, o bien en su conjunto, se incluyan en este programa. Creo que pronto habrá novedades sobre estos proyectos

-¿El puerto de El Gorguel ha caído en el olvido?

-El Gorguel está a la espera de un pronunciamiento definitivo en materia medioambiental.

-¿Cuál le gustaría que fuera su primera inauguración?

-Lo inaugurará el ministro, pero indudablemente, a día de hoy, por lo que va a suponer de cambio para la dinámica económica de la Región de Murcia, la llegada de la alta velocidad, que la tenemos muy cerca.

-¿En realidad qué capacidad de influencia tiene un delegado del Gobierno en el Ejecutivo central?

-En estas dos semanas he tenido mucha capacidad de llegada. No me ha costado ningún problema hablar con secretarios de Estado, secretarios generales e incluso ministros. Ha sido llamar y de inmediato he tenido respuesta al máximo nivel. La comunicación fluida existe y la predisposición a colaborar está en cima de la mesa. Creo que merece la pena dar un voto de confianza en cuando a lo que el delegado del Gobierno puede aportar a los proyectos que el Gobierno regional está liderando.

- ¿Tiene la Región de Murcia suficiente dotación de policías y guardias civiles?

- Ahora tenemos aproximadamente unos 3.300 efectivos. La plantilla de la Guardia Civil, con unos 1.800 agentes, está al cien por cien cubierta. Es en la Policía Nacional donde estamos más necesitados. Tenemos en torno a los 1.500 y nos faltarían unos 300 o 350 para cubrir todas las plazas. De ahí que hayamos tenido que pedir colaboración a Madrid ante situaciones excepcionales, y la hemos recibido para casos como la protección de las vías del AVE y la llegada masiva de inmigrantes. Ahora tenemos policías suficientes para atender todos los frentes potencialmente peligrosos que pueda tener la Región.

-¿Está previsto ampliar la plantilla de la Policía Nacional para cubrir las vacantes?

-Hemos solicitado que se cubran a la mayor brevedad posible, y el Ministerio me traslada que con las nuevas ofertas de empleo público que están saliendo vamos a recibir un apoyo importante en los próximos meses.

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