La Verdad

Detenido por llegar a una gasolinera en ropa interior y rociarse con carburante

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Los agentes policiales atan a una camilla al vecino, momentos después del arresto. / LV

  • Fue trasladado al Hospital Santa Lucía tras protagonizar un escándalo en la avenida Constitución

La Policía Local de Mazarrón detuvo ayer a un vecino de mediada edad por protagonizar un escándalo en una de las principales avenidas del pueblo. Fue arrestado por pegar a su hermano a las puertas de una clínica veterinaria y por presentarse en una gasolinera, coger varias mangueras y arrojarse combustible sobre sí mismo y los alrededores con la intención, al parecer, de quemarse posteriormente.

Según explicaron a 'La Verdad' fuentes de la investigación, los hechos se produjeron sobre las diez de la mañana. Este mazarronero, que responde a las iniciales de R. V. M., entró en unas oficinas de la avenida Constitución, rompió un macetero contra la pared, escupió, lanzó una silla y se quitó la camisa. Los trabajadores explicaron que no paró de decir cosas sin sentido. «Que quería una bata de su suegra, que venía de pintar y había visto una araña...».

Cuando salió de la empresa, se quitó la ropa y se quedó en calzoncillos. Fue entonces cuando un conocido llamó a su hermano y le advirtió de que se estaba paseando en ropa interior en plena calle. El hermano se dirigió hasta el lugar para hacerle entrar en razón, pero R. V. M. no se lo pensó dos veces y le pegó para que le dejara tranquilo. «No atendía a lo que le decía nadie, le ha dado una paliza», explicaron varios testigos.

Andando en ropa interior y sin zapatos, se desplazó hasta la gasolinera situada en esa misma avenida. «Iba corriendo, como si estuviera fuera de sí. Yo estaba en el mostrador y he visto cómo la gente ha flipado con el tío», afirmó a este diario el dueño de un comercio cercano. Cuando llegó a la gasolinera, cogió varias mangueras y comenzó a rociarse con carburante.

«No paraba de moverse»

La Policía Local y una ambulancia se desplazaron hasta el lugar con el fin de frenar a este vecino. «Los agentes, afortunadamente, han llegado a tiempo y han detenido al hombre, que estaba muy nervioso. Lo han atado a una camilla porque no había manera de que se estuviera quieto», relató un testigo.

Una vez que fue inmovilizado, los sanitarios lo trasladaron al Hospital Santa Lucía de Cartagena con el objetivo de que los médicos pudieran practicarle un examen psicológico. Varios vecinos explicaron, asustados, que «no es la primera vez que este hombre lía un altercado así en plena calle».

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