La mayor fábrica de agua aún necesita dos años para alcanzar la máxima producción

Un técnico observa los grandes depósitos de pretratamiento del agua de mar en la desaladora de Torrevieja./Nacho García / AGM
Un técnico observa los grandes depósitos de pretratamiento del agua de mar en la desaladora de Torrevieja. / Nacho García / AGM

La desaladora de Torrevieja lucha por llegar a los 120 hectómetros mientras sigue bajo el foco del 'caso Acuamed'

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

La desaladora de Torrevieja, que es en estos momentos la principal tabla de salvación de los abastecimientos y sobre todo de los regadíos de la cuenca de Segura, aún tiene por delante dos años de trámites para lograr la máxima producción de 120 hectómetros cúbicos anuales: un volumen equivalente a más de la mitad del consumo de los 77 municipios vinculados a la Mancomunidad de Canales del Taibilla. También es equiparable a más de la tercera parte de la media histórica de las transferencias del Tajo para los regadíos.

La planta de Torrevieja tiene una doble cara. Mientras que muchos productores y regantes -sobre todo los que dependen del Trasvase- hacen cola para poder comprar agua, sigue abierta la investigación del 'caso Acuamed' que puso al descubierto una presunta trama corrupta del agua. El último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil reveló la «estrecha colaboración» de los antiguos gestores de la empresa pública con Acciona para intentar que la constructora obtuviera alrededor de 19 millones de euros adicionales por la obra de Torrevieja. La investigación de este presunto sobrecoste no impide que Acciona siga como contratista de Torrevieja, encargada de las tareas de funcionamiento de la planta durante un periodo de 25 años. Al frente de la instalación se encuentra un ingeniero de la sociedad estatal.

Además de construir la desaladora, Acciona también se encargó de suministrar energía eléctrica hasta hace dos años, cuando Acuamed cambió a Endesa porque presentó una mejor oferta. La polémica y los múltiples contratiempos que rodean a esta desaladora desde su nacimiento, hace más de diez años, no ocultan su valor estratégico. En estos momentos, la producción alcanza los 50 hectómetros cúbicos anuales.

Acciona se encarga del funcionamiento durante 15 años, y está pendiente la línea eléctrica de refuerzo

La investigación judicial se solapa con la lentitud del Ministerio de Agricultura y de Acuamed para acometer la ampliación tantas veces prometida y llegar a los 80 hectómetros, y, posteriormente, a los 120, lo cual convertirá a esta desaladora en la más grande de Europa.

La línea eléctrica de refuerzo de 220 kilovoltios se está construyendo en estos momentos, con un trazado que va desde la Autopista AP7 hasta una subestación próxima al cementerio de la localidad. Parte del tendido discurre bajo tierra en la zona de las salinas para reducir el impacto medioambiental. La inversión está a cargo de Acuamed y se prevé que la obra esté terminada a mediados de junio. La Consejería de Agricultura, no obstante, está insistiendo al Ministerio para que la red eléctrica entre en marcha antes para hacer frente con tiempo a las necesidades de los regadíos el próximo verano.

La mayor potencia eléctrica permitirá que la desaladora produzca más de un día para otro, con el objetivo de alcanzar los 80 hectómetros anuales. En estos momentos se está generando agua dulce para garantizar el suministro a la población. Los regadíos tienen que esperar, y cuando vuelvan a comprar agua deberán hacerlo bajo el decreto de sequía, ya que los usuarios aún no disponen de las concesiones por parte de la Confederación Hidrográfica del Segura.

La realidad es que se llega tarde a todo: la planta podía estar ampliada, y las concesiones autorizadas, desde hace años, lo cual habría amortiguado los efectos de la falta de agua y el cierre del Trasvase Tajo-Segura. Ahora se va a toda prisa, relativamente, para evitar unos efectos más devastadores del desastre.

Unido a esto, también existe retraso con la siguiente fase de ampliación a los 120 hectómetros. Hay por delante dos años de trámites para ejecutar las obras, que se podrían acortar si el Ministerio declara el proyecto de emergencia. Se invertirán entre 40 y 50 millones de euros para instalar nuevos grupos de bastidores y bombeos. Al mismo tiempo será necesario otro estudio de impacto medioambiental para el vertido de salmuera al mar, ya que la autorización actual solo permite evacuar 80 hectómetros.

¿Sufre el sector industrial por la falta de agua?

El sector industrial representa aproximadamente el 2% de los clientes y el 10% del consumo total de agua en la Región de Murcia, a excepción de Cartagena, donde la demanda es mayor debido a las necesidades de la Base Naval, de la refinería de Repsol y de otras industrias de la comarca. La Mancomunidad de Canales del Taibilla suministra a 77 municipios y de forma diferenciada a la Armada y al aeropuerto. La industria y el comercio en general se abastecen a través de las redes municipales, por lo que a menudo es difícil distinguir su suministro de los propiamente domésticos. La CHS y la Mancomunidad aseguran que el agua está garantizada, aunque es necesario ahorrar un 15%.

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