Mata a su exnovia de un tiro porque no quería volver y luego se suicida

Familiares y amigos de Catalina Méndez, a las puertas del tanatorio Blaymar, en Lorca, donde aguardaban la llegada de los restos mortales./Paco Alonso / AGM
Familiares y amigos de Catalina Méndez, a las puertas del tanatorio Blaymar, en Lorca, donde aguardaban la llegada de los restos mortales. / Paco Alonso / AGM

Catalina, madre de tres hijos, pidió ayuda a la Guardia Civil en julio para que mediara ante las insistentes llamadas de su expareja, pero no llegó a poner denuncias

DANIEL VIDAL , JORGE GARCÍA BADÍA y EFEMurcia

La frenética actividad empresarial en el polígono industrial El Saladar, en Totana, transcurría con absoluta normalidad ayer por la mañana, a unos pocos metros del camino de tierra y piedras donde los agentes del Servicio de Prevención de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil habían hallado solo unas horas antes, el miércoles por la tarde, los cuerpos sin vida de Catalina Méndez, de 48 años y vecina de la diputación lorquina de Cazalla, y de Pedro Pérez, alias 'El Pirri', mazarronero de 50. Ambos se encontraban dentro de un vehículo estacionado junto a una caseta abandonada y presentaban impactos por arma de fuego, según la primera inspección practicada por la Benemérita, cuya investigación apuntó desde un primer momento a un nuevo caso de violencia de género. Pedro, ante la supuesta negativa de su exnovia de volver con él, disparó presuntamente a Catalina a bocajarro y después se suicidó de igual manera.

De esta forma, Catalina Méndez se convirtió en la segunda víctima mortal por violencia machista en la Región en lo que va de año, después del asesinato de Beatriz Ros a manos de su pareja sentimental en el centro para discapacitados de Molina de Segura, en el que ambos trabajaban, el pasado mes de mayo.

Catalina, «una mujer de su casa y de sus hijos, muy normal y trabajadora, simpática y de buena familia que nunca dio un problema», define el alcalde pedáneo de Cazalla, Juan José Montiel, inició una relación sentimental con su ahora presunto asesino después de separarse del padre de sus tres hijos, un empresario muy conocido en la zona dedicado a la venta de hielo al que sus vecinos definen como una «bellísima persona». Todo el mundo en el paraje de la Vereda Alta de Cazalla sabía que el matrimonio «llevaba un tiempo mal», haciendo «vidas separadas», pero aquí nadie tenía la menor idea de que Cati se hubiera echado novio últimamente. Ni siquiera en la casa contigua a la de la víctima, donde tres primos carnales de Catalina Méndez se ayudaban sin éxito de un pequeño transistor para digerir una noticia que les había dejado absolutamente descompuestos.

«Era una mujer de su casa y de sus hijos; una persona que nunca dio un problema», recuerda el pedáneo de Cazalla Los primos de Cati, en la vivienda contigua a la de la víctima, no sabían «ni de la existencia de un exnovio»

Entre otras cosas, porque ni siquiera sabían «ni de la existencia» de un novio, y mucho menos de que hubiera roto con él. «Aunque la veíamos, jamás nos había contado nada», acertaba a decir esta parte de la familia, aún en 'shock'. El mismo estado que mostraban en el tanatorio la hermana, el marido de Catalina, Mateo, y una de las hijas del matrimonio: «No queremos hablar».

Al parecer, Catalina tampoco quería cruzar una palabra con Pedro después de la ruptura. El hombre se había mostrado especialmente insistente con las llamadas y los mensajes a su exnovia, lo que habría motivado que Cati se sintiera incómoda, cuando menos. Según fuentes de la investigación, la mujer acudió a un cuartel de la Guardia Civil en julio para pedir ayuda y que los agentes mediaran ante el supuesto acoso de su expareja. Sin embargo, y siempre según las mismas fuentes, la mujer rechazó poner denuncia alguna por acoso o por maltrato. Solo unos pocos miembros del círculo más íntimo de Catalina conocían una situación que, finalmente, ha desembocado en tragedia.

«Hermética»

«Yo ni siquiera sabía que Catalina se hubiera separado de su marido, y mucho menos que tuviera un novio. Aquí ya no entraba, ni saludaba», confesaba Alfonso, propietario del pequeño supermercado de Cazalla y viejo amigo de la familia. «Nos hemos quedado a cuadros con la noticia», lamentaba. La casa de Cazalla en la que vivía Catalina aún permanecía ayer con las puertas de la verja abiertas de par en par y las luces del porche encendidas, como si aún esperara la vuelta de su propietaria. En la mesa de la terraza, una radio, una jarra de agua con un vaso y un mechero. «Yo estuve el domingo en su casa porque teníamos que hablar de un terreno de al lado; estaba con sus hijas [el único hijo de Catalina está trabajando en Mallorca] y la encontré tan normal, tan relajada y tan tranquila», relata el alcalde pedáneo, Juan José Montiel, quien la recuerda como una vecina «que últimamente guardaba mucho las distancias, aunque participaba bastante en las actividades de las fiestas, bailando sevillanas en la carroza». Otras fuentes de la diputación de Cazalla consultadas por 'La Verdad' coinciden en asegurar que Cati se mostraba en los últimos tiempos «muy hermética», aunque siempre «se ha dejado la piel por ayudar a cualquiera», recuerda Montiel. Añade que Catalina Méndez, cuyos padres ya habían fallecido, «estaba trabajando en una tienda de ropa en Lorca, por lo último que me dijo». Otros, en cambio, aseguran que estaba empleada en un almacén en Pulpí (Almería), y que en los últimos tiempos también vendía cosméticos.

«No estáis solas»

Aunque todos los indicios apuntan a un nuevo crimen machista, la Guardia Civil aún no ha descartado otras hipótesis para esclarecer el suceso, que conmocionó a la diputación de Cazalla y también a la localidad de Totana, en cuyo polígono industrial fueron encontrados los cadáveres. El alcalde totanero, Andrés García, anunció que hoy se celebrará un minuto de silencio a las puertas del Consistorio y mostró su repulsa a la «lacra» de la violencia machista. «Todos tenemos que hacer lo posible para tratar de atajarla de una vez», aseguró.

También manifestó su «más absoluta condena» a este nuevo caso de violencia de género la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Violante Tomás, quien, en nombre del Gobierno regional, mostró su «más profundo rechazo» hacia este nuevo «asesinato».

«Nos sumamos al dolor de sus familiares, de sus amigos y de todo el pueblo de Lorca», señaló Tomás, quien quiso mandar un mensaje «a todas aquellas mujeres que están siendo víctimas de violencia por parte de sus parejas o de sus exparejas para decirles que no están solas y que el Gobierno regional pone a su disposición toda una red de recursos en toda la Comunidad». En este sentido, recordó a estas mujeres que «solamente tienen que marcar el '016', el '112' o acudir a alguno de los 21 centros que existen en los municipios para que inmediatamente se ponga en marcha el protocolo y puedan salir de esa situación, puedan alejarse de su maltratador y puedan iniciar una nueva vida».

También reaccionó ayer a este «asesinato machista» la secretaria de Feminismos e Igualdad y LGTBI de Podemos Región de Murcia, Concha García Altares, y el secretario general de Podemos en Lorca, Francisco Campos, quienes tildaron de «fundamental que la violencia machista sea una cuestión de Estado que se aborde desde el ámbito estatal, autonómico y local».

García y Campos consideraron «necesario que se pueda intervenir a la más mínima sospecha de malos tratos a través de recursos de proximidad con la víctima, como los servicios sociales y médicos de familia, que permitan hacer una intervención para evitar el asesinato de una mujer».

Concentración en la plaza de España de Lorca

El funeral por Catalina Méndez no se celebrará hasta mañana, sábado, a las 11 horas, en el mismo tanatorio (Blaymar) donde familiares y amigos aguardaban ayer la llegada de sus restos mortales con más o menos entereza. Pero antes del sepelio, hoy, está previsto que la plaza de España de Lorca acoja, este mediodía, una concentración en repulsa por esta nueva víctima de violencia de género en la Región, una concentración que reunirá a representantes de la Corporación lorquina, del Gobierno regional y, en general, de la sociedad murciana y de la Comarca del Guadalentín, y que ha sido convocada por la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca, bajo el lema 'Nos queremos vivas. Si tocan a una nos tocan a todas'. Según la convocatoria de la federación, «las autoridades siguen investigando pero, para nosotras, han vuelto a matar a otra mujer. #NiUnaMás».

También se celebrará una concentración de repulsa por este asesinato, con minuto de silencio incluido, a las puertas del Ayuntamiento de Totana, según confirmó ayer el alcalde de la localidad, Andrés García. Otras instituciones tienen previsto anunciar hoy diferentes actos de repulsa.

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