María Isabel Martínez: «La industria de las experiencias y la 'economía verde' están entre los sectores de empleo emergentes»

Maria Isabel Martínez.
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Maria Isabel Martínez. / LV

La consultora de ABAY participa en el IV Congreso Educativo de Ucoerm, que se celebra el 2 y 3 de julio en el Auditorio Víctor Villegas de Murcia

CRISTINA HEREDIA

La Unión de Cooperativas de Enseñanza de la Región de Murcia (Ucoerm) celebra los días 2 y 3 julio en Murcia su IV Congreso Educativo, en esta ocasión dedicado a la importancia de la educación en la capacitación de los jóvenes para que se enfrenten a las nuevas profesiones que aparecerán en las próximas décadas, auspiciadas por el auge de las nuevas tecnologías. María Isabel Martínez, junto a Elvira González, es consultora de ABAY Analistas Económicos y Sociales, y se dedican a la investigación de las nuevas tendencias del mercado laboral y su impacto en las relaciones sociales.

-En su opinión, ¿cuáles son los retos más importantes a los que se enfrenta la sociedad en los próximos años?

-En las próximas décadas nos enfrentamos a diferentes cambios sociales consecuencia de factores como el cambio climático, el envejecimiento de la población y los procesos migratorios, y una desigualdad en aumento. Así, el impacto social del cambio climático ya es una realidad, pero aún muy poco conocida y que se refleja en aspectos como la equidad, la salud, la cohesión territorial y tiene importantes costes económicos asociados. En cuanto al envejecimiento de las sociedades europeas, se plantean importantes desafíos en el ámbito de la salud y los servicios de cuidados y de la sostenibilidad económica de los sistemas de protección. Además, se requerirán mecanismos más eficaces de inclusión de personas inmigrantes, cuyo número se verá incrementado. Junto a ello, hay que subrayar que en las últimas tres décadas las desigualdad ha alcanzado niveles sin precedentes, con unos datos que demuestran que el 10% más rico tiene la mitad de la riqueza total de los hogares, mientras que el 40% más pobre sólo posee el 3% del total de esa riqueza. Todo ello tiene un coste en términos de equidad y frena el crecimiento económico futuro.

LAS FRASES «Nos enfrentamos a cambios sociales consecuencia del cambio climático, el envejecimiento de la población y una desigualdad en aumento» «El factor principal del cambio social actual es la revolución digital, con la aparición del 'big data' y la inteligencia artificial» «La disminución de las horas de trabajo y unos mayores ingresos aumentan la demanda de servicios de ocio»

-Todo ello indica que la sociedad está experimentando un gran cambio, ¿cuáles consideran que son los factores principales que lo promueven?

-En primer lugar, el cambio tecnológico y las innovaciones que se están viviendo con la llamada 'Revolución Digital'. En este sentido, hay que hacer referencia al internet de las cosas, con los procesos de manipulación de dispositivos y objetos a través de internet, el 'Big data Analytics', que son las técnicas que permiten interpretar grandes volúmenes de datos destinados a predecir del comportamiento y las actividades humanas. También la inteligencia artificial, que desarrolla máquinas y sistemas capaces de adquirir y aplicar conocimientos y llevar a cabo un comportamiento inteligente. El ejemplo del 'blockchain' o bases de datos que permite realizar transacciones de redes informáticas y sin la necesidad de una institución central o tercero, y por último las transformaciones en la industria 4.0, que aumentará la conectividad y será posible desplegar el potencial de los modelos analíticos y predictivos y de la robótica avanzada.

Junto a ello, debemos hacer referencia a la globalización que lleva consigo una liberalización comercial que está provocando cambios en las estructuras productivas con los consiguientes efectos sobre el empleo. Todo esto está provocando también un cambio de actitud y comportamiento social en la que se desarrolla una conciencia ciudadana que cambia los patrones de consumo y por la demografía con un aumento previsto a nivel mundial de la población (que alcanzará los 10.000 millones en la década de 2050), así como por el posicionamiento y la participación de las personas en temas políticos y en la lucha contra la desigualdad.

-Entonces, ¿en qué manera transforma esa revolución digital la prestación de servicios y actividad de las empresas?

-La naturaleza y las tareas del 70% de los empleos del sector servicios están cambiado por las TIC, la innovación y el aumento de la cualificación asociado, según la OCDE. Las TIC han permitido reducir costes y aumentar la cooperación entre empresas y entidades y en este sentido algunos servicios se están mostrando muy dinámicos, aumentando la productividad y apostando por la innovación. Por todo ello, están surgiendo nuevas actividades por la fusión o transformación de actividades existentes.

Así, a medio plazo, la inversión en TIC favorecerá la innovación y provocará mayores tasas de crecimiento, pero deberá ir acompañada de importantes innovaciones organizativas para maximizar su impacto.

-¿Y qué pasa con el empleo en ese escenario?

-Las consecuencias del cambio tecnológico y la innovación sobre el empleo suponen un debate muy controvertido, no existiendo un acuerdo mayoritario. Lo que sí es cierto es que la disminución de las horas de trabajo y el aumento de los ingresos provocan una creciente demanda de servicios de ocio, así como nuevos empleos en infraestructura y servicios necesarios para la aplicación del cambio tecnológico y en el ámbito de los servicios para mantener la relación con el cliente. En cuanto al impacto del cambio tecnológico sobre la inclusión social, se espera una destrucción de empleos de baja cualificación y una demanda creciente de cualificación, pero también nuevas oportunidades para un crecimiento económico más inclusivo. Para afrontarlo creemos necesario mejorar el acceso a los servicios de educación y de cualificación, salud y de cuidados y aquellos destinados a los colectivos más vulnerables.

-¿Cuáles son entonces esos sectores emergentes?

-Pues son aquellos que desarrollan actividades económicas que cuentan con un potencial de crecimiento muy elevado y mercados muy amplios, y tienen, además, un gran poder catalizador de cambios estructurales a nivel económico y social y una importante capacidad para dar respuesta a nuevas y viejas necesidades de los ciudadanos. Entre ellos estarían las industrias creativas, las ecoindustrias o economía verde las industrias de experiencias, las industrias marítimas, los servicios móviles, las industrias de la movilidad, la medicina y los cuidados personalizados.

-¿Cuál sería a su juicio la vía para adaptarnos a esos cambios?

-Sin duda, una de las respuestas está en la innovación social digital, un modelo de funcionamiento que satisface necesidades y retos sociales complejos de manera más eficaz que otras alternativas y que crea relaciones o colaboraciones sociales nuevas. La innovación social se basa en la innovación abierta y colaborativa, a través de una gestión basada en el coliderazgo, el empoderamiento y en el aprendizaje. Adquiere sentido si el foco se pone en la persona, en la ciudadanía y se puede contar con su papel activo y creativo. Las tecnologías digitales son claves en este sistema porque mejoran y abaratan la disponibilidad de la información y la comunicación y posibilitan incorporar a agentes externos a los procesos de adopción de decisiones. Transforman la gobernanza, las estructuras y las relaciones sociales existentes, contribuyendo a configurar nuevos modelos sociales y de negocio, y a mejorar la transparencia en los procesos de relación con el entorno. Facilitan también la evaluación continuada, gracias a la trazabilidad de las acciones en esos nuevos espacios cooperativos digitales.

-¿Cuáles son los elementos clave para llevar a cabo esa transformación social?

-Pues la tradicional triple hélice de la innovación basada en la interacción entre el mundo académico, el sector público y las empresas se extendería a un cuarto grupo de actores, los usuarios de la innovación. Para llegar a ello es necesario identificar los retos y problemas sociales complejos nuevos y experimentar a pequeña escala con proyectos piloto. En todo ello, el sector público es básico en el proceso de innovación, junto a universidades, centros de I+D y tecnológicos, empresas y ciudadanía. En este marco, la economía social es un sector que cuenta con los elementos principales para responder a los retos de la transformación social y económica: tiene una fuerte especialización en sectores emergentes; apuesta desde hace tiempo por la innovación social y organizativa; y da cabida en mayor medida a las preferencias de los trabajadores actuales, con modelos de empresa más participativos, más horizontales, más inclusivos y más flexibles.

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