¿Quién manda aquí?

Las autoridades y el público que asistió al discurso de López Miras, ayer en el Patio de las Comarcas, que no se llenó./ JM RODRÍGUEZ / AGM
Las autoridades y el público que asistió al discurso de López Miras, ayer en el Patio de las Comarcas, que no se llenó. / JM RODRÍGUEZ / AGM

Faltó contenido político en el discurso del presidente, que tuvo a Diego Conesa como invitado. Se entra en tiempo de descuento con la legislatura casi vencida

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Un gobierno de oposición y una oposición de gobierno. Tenemos un PP y un PSOE ambidiestros, dispuestos a gobernar y a ejercer de oposición, según se tercie. El cambio en el Ejecutivo de la nación, y todo lo que eso conlleva, requería un discurso con mayor carga política por parte del presidente López Miras, que solo asomó al final de su larga intervención. El Debate sobre el estado de la Región llega en un momento crucial, marcado por el cambio de inquilino en La Moncloa, la cohabitación entre López Miras y Diego Conesa y la recta final de la legislatura autonómica.

Estamos en tiempo de descuento. En los once meses que quedan hasta las próximas elecciones, el impulso a la labor de gobierno se puede quedar en un mero enunciado de más planes y programas, que es lo habitual en este tipo de exhibiciones parlamentarias. Apenas queda tiempo para materializar iniciativas anunciadas ayer por el presidente. Los partidos entrarán en modo preelectoral a la vuelta del verano.

Miras, huérfano en Madrid

Máximo suspense sobre el 'AVE ahora o después'

Pese a los tiempos 'históricos' que corren, el Debate arrancó con poco atractivo, a la vista de la pobre 'entrada' del salón de invitados (algo más de medio aforo). Fue quizás la sesión de estas características que menos público atrajo a la Asamblea, con muchas ausencias, algunas significativas, lo cual lleva a preguntarnos cuánto se ha devaluado esta liturgia parlamentaria y su formato.

Y no será porque López Miras no se esforzó por exprimir los recursos que tiene a mano para anunciar más rebajas y beneficios fiscales, junto a las ayudas para incentivar el empleo, con el propósito de animar el tramo final de la legislatura. El Ejecutivo de López Miras se ha quedado huérfano en Madrid, con un PP nacional más ocupado en buscar un nuevo líder. Tiene enfrente un doble escalón de interlocución -a Diego Conesa y a los ministros socialistas- para defender la herencia que deja el equipo de Rajoy en materia de infraestructuras principalmente. Ahí puso la diana de sus advertencias al PSOE para que no se tuerzan o paralicen los proyectos en marcha, como el aeropuerto, el plan extraordinario de carreteras, y el soterramiento y la llegada del AVE. Amén del agua y el Trasvase. El suspense que existe sobre el 'AVE ahora o después' interesa más que el Debate.

Conesa no disimula su influencia

Un delegado con poder político, como Eguiagaray

¿Quién se reunirá antes con los ministros clave? ¿López Miras o Diego Conesa? El presidente expuso la urgencia de aclarar las inversiones programadas y el devenir del Trasvase Tajo-Segura. Una preocupación lógica en los tiempos que corren. Diego Conesa también es consciente de ello y de la responsabilidad que ha recaído sobre sus hombros. En su agenda inmediata también está reunirse con la nueva cúpula del Ministerio de Fomento, lo cual llevará su tiempo, sobre todo el proceso de toma de decisiones, porque hay que ponerse al día de los proyectos. Evidentemente, el asunto que le arde en las manos es el soterramiento y el acceso del AVE a Murcia.

Conesa se hizo ayer más visible asistiendo como invitado a la primera jornada del Debate, ya que fue el foco de atención fuera del hemiciclo. ¿Hasta dónde llegará su capacidad de influencia en el Gobierno y los ministros de Pedro Sánchez? Quizás se esté sobrevalorando a priori su poder para tomar decisiones o intervenir en ellas, pero está claro que nunca un delegado del Gobierno en la Región de Murcia -habría que remontarse a la etapa de Juan Manuel Eguiagaray- ha tenido tal capacidad y posibilidad de 'mando político'. Y Conesa no disimula para nada el peso de su sobrevenida autoridad. Podía haberse mostrado más discreto, pero al contrario. Lo cual lleva a preguntarse quién manda ahora en la Región cuando se trata de gestionar los muchos asuntos que dependen del Gobierno central. En breve se sabrá si Conesa impone, o le imponen, desde Madrid.

Dispuestos a pasar página

Faltó calor entre las filas 'populares'

El líder socialista atendió a las puertas de la Asamblea a manifestantes que reivindicaban la revalorización de las pensiones. Está llenando su agenda a marchas forzadas pensando en las elecciones de 2019.

Probablemente le toque cortar alguna cinta inaugural junto a López Miras, que es lo que más les luce. El presidente de la Comunidad tiene el trabajo añadido de levantar la moral de las filas populares, que ayer se vieron poco por la Asamblea, en comparación con debates anteriores en los que no faltaba ni el apuntador con el fin de arropar al líder. Faltó calor en la bancada popular, cuyos aplausos saltaban a la señal del portavoz Víctor Manuel Martínez.

Resulta evidente que Gobierno y oposición quieren abrir otro ciclo que reemplace a un modelo ya agotado, aunque cada uno con motivos y objetivos diferentes. Exceptuando las deducciones autonómicas en el IRPF, pendiente del resultado, lo demás fue un 'déjà vu'. El corolario fue el aviso del presidente, dispuesto a hacer oposición: «No vamos a renunciar ni a un solo logro para la Región».

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