Luján arrasa entre los estudiantes y el personal de administración en una votación masiva

José Luján y Pedro Lozano. /Guillermo Carrión/ GAMGráfico
José Luján y Pedro Lozano. / Guillermo Carrión/ GAM

Los alumnos de la UMU superaron el último porcentaje de participación, con un 15,27%, el doble que el registrado el martes entre los de Valencia

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

La primera vuelta de las elecciones al Rectorado de la Universidad de Murcia (UMU), que dio el martes por la noche el pase a la segunda a los catedráticos José Luján y Pedro Lozano, dejó clara la implicación y motivación de la comunidad universitaria, que superó la ya elevada afluencia a las urnas de los últimos comicios, y marcó distancias con las elecciones al Rectorado de la Universidad de Valencia, que se decidían también el martes.

Los comicios pusieron en evidencia el afán de la comunidad universitaria por expresar su opinión, pero también la excesiva recurrencia de las incidencias en las mesas electorales, que desató ayer las quejas y malestar de buena parte de la comunidad universitaria y obligó a anular los votos en cuatro mesas. Y dibujaron un reparto de apoyos con un claro favorito, al menos de partida, entre los estudiantes, los profesores no funcionarios y el personal de administración y servicios.

La participación en las elecciones superó cualquier expectativa y dejó atrás los hitos de los anteriores comicios. La media, del 21,31%, rebasó en seis puntos la registrada también el martes en la Universitat de València, que quedó en un 15,4%. Entre los estudiantes, que tienen una media nacional del 10%, fue del 15,4%, siete puntos por delante de la valenciana y superior a la registrada en las anteriores elecciones, del 12%. El personal de administración y servicios también acudió de forma masiva a las urnas (el 83%), y el grupo integrado por los catedráticos y titulares rozó el 70%.

La impugnación de los comicios por las incidencias que anularon cinco urnas aún se barajaba ayer en la UMU

«Es alucinante que la Universidad no sea capaz de ordenar una elecciones; me deja mal sabor», lamentó Pablo Artal

Entre los primeros, los alumnos, el apoyo fue de forma muy mayoritaria para el catedrático de Derecho del Trabajo, que arrasó en las mesas del Grupo C, y que tienen un 25% de cuota de decisión en el voto ponderado. Los alumnos dieron 1.982 votos a Luján, frente a los 957 cosechados por Pedro Lozano. El respaldo del personal de administración y servicios a José Luján también resultó claro, con 419 papeletas, frente a las 271 logradas por Lozano. Los votos de los profesores no funcionarios (contratados laborales) fueron de forma mayoritaria para la 'saca' de Luján. Sin embargo, en el Grupo A, el más poderoso e integrado por los catedráticos y profesores titulados funcionarios, los apoyos estuvieron más divididos: 221 fueron para Luján, y Lozano logró 200 papeletas.

Los campus universitarios amanecían ayer con resaca electoral por el tardío recuento, que se completó pasadas las once de la noche, y con un regusto amargo por las numerosas incidencias que provocaron la anulación de cinco urnas de cuatro de las mesas más potentes de la UMU: las del Grupo A y el de estudiantes de Veterinaria, la de los alumnos de una de las cuatro mesas de Medicina, y los grupos A de Letras (en la mesa B) y Educación (mesa A). La Junta Electoral se reafirmó ayer en su decisión de anular esas cinco urnas porque, según los cálculos realizados, «aunque los votos se incluyeran en el recuento, el resultado no se vería alterado». Las incidencias, insistieron ayer en la UMU, se produjeron en mesas donde los votantes introdujeron su papeleta en urnas que no correspondían, ya fuera por despiste, mala fe o por la desatención de los miembros de la mesa que debían vigilar el proceso. «Realizaremos un informe para analizar los fallos y depurar posibles responsabilidades», dijo ayer el secretario general de la UMU.

Las explicaciones no convencieron a buena parte de la comunidad universitaria ni al catedrático Pablo Artal, indignado por el procedimiento. «Me parece alucinante que la Universidad no sea capaz de ordenar unas elecciones. Se han visto actitudes extrañas durante toda la campaña, y el recuento de ayer fue otra más. Me resulta muy extraño que sea tan sencillo anular el voto de una mesa completa, como Veterinaria, donde ganábamos por mayoría. Es como jugar el partido con un pie atado», denunció Artal, cuyo equipo aún baraja impugnar el resultado.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos