Las obras en la ladera del castillo sacan a la luz cerámica y un hacha de piedra

Operarios durante las labores de colocación del geotejido en la ladera del castillo donde se produjeron desprendimientos./Paco Alonso / AGM
Operarios durante las labores de colocación del geotejido en la ladera del castillo donde se produjeron desprendimientos. / Paco Alonso / AGM

Los restos, datados en las edades del Cobre y del Bronce y en la época romana, están siendo documentados y protegidos con geotextil

Pilar Wals
PILAR WALSLorca

Las obras para estabilizar el macizo rocoso del castillo han dejado al descubierto abundantes restos de cerámica que se enmarcan en una cronología a lo largo de 5.000 años. Entre los sedimentos destaca «un hacha de piedra pulimentada algo deteriorada que pudo usarse hasta la Edad de Bronce», según detallo ayer, en declaraciones a 'La Verdad', el director de la supervisión arqueológica de las obras, Clemente López Sánchez.

La mayor parte del material es «rodado», por lo que se especula que «podría provenir de la cima del castillo». Abunda la cerámica calcolítica (Edad de Cobre) y de la Edad de Bronce, concretamente argárico. «De época romana se está documentando cerámica de transporte de mercancías, fundamentalmente algunos fragmentos de ánforas», detalló el arqueólogo director de los trabajos. Añadió que de época medieval y moderna «se ha documentado cerámica común de transporte sin ningún resto destacable».

La zona donde se han producido los hallazgos ha sido cubierta con una malla geotextil. Se trata de una fibra continua que permitirá la separación entre capas de materiales. El geotejido es permeable para evitar bolsas de agua que podrían provocar daños no solo en el terreno, sino también en los restos. La actuación arqueológica está enmarcada dentro de las obras para evitar desprendimientos en la ladera del castillo. Se iniciaron en febrero pasado y van muy avanzadas. Los hallazgos se han producido en la zona alta de donde se construye un muro de piedra de ocho metros para estabilizar el macizo rocoso en la carretera de La Parroquia.

La actuación está enmarcada en las obras para evitar desprendimientos

El muro de escollera, de cuatro metros de altura y otros tantos de cimentación, pretende estabilizar el deslizamiento del terreno que amenazaba tanto al vial como a la parte alta del macizo. Precisamente, tras un fuerte episodio de lluvias registrado hace poco más de un año se produjeron grandes desprendimientos que mantuvieron cortada al tráfico la circunvalación del castillo en la zona norte.

Además, en la carretera de La Parroquia se produjeron grandes desprendimientos de rocas que provocaron cortes intermitentes. La actuación que se pretende en la ladera del castillo incluye la construcción de un nuevo vial de acceso a través del barrio de San José y La Viña. También, la reparación de todo el vial y la ampliación de la plataforma tras concluir las obras, en las que está previsto que se utilice maquinaria pesada que dañará la calzada.

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