El molino del Escarambrujo aspira a convertirse en un museo tras su rehabilitación

Paseo de entrada del Escarambrujo, repleto de palmeras, desde la cancela de hierro junto a la carretera de La Parroquia/Paco Alonso / AGM
Paseo de entrada del Escarambrujo, repleto de palmeras, desde la cancela de hierro junto a la carretera de La Parroquia / Paco Alonso / AGM

Los propietarios donan el monumento, del siglo XVI y protegido como bien de interés cultural, al Consistorio, que lo pondrá en valor

Pilar Wals
PILAR WALSLorca

El Escarambrujo, molino harinero del siglo XVI que funcionaba con un sistema hidráulico a través del agua que recibía de la acequia de Alcalá (de origen árabe y que se remonta al siglo XIII), es ya de propiedad municipal. Lo anunció ayer el alcalde, Fulgencio Gil Jódar, quien señaló que el Consistorio pretende restaurarlo para su conservación. Avanzó que el deterioro que presenta es considerable, por lo que está previsto que se destine del plan director de recuperación del patrimonio de la ciudad tras los terremotos de mayo de 2011 unos 350.000 euros que podrían ampliarse hasta 550.000. «Con esa cantidad se pretende restaurar, consolidar y proceder al cierre hermético del edificio».

Se desconoce por el momento su uso futuro, recalcó Gil Jódar, quien indicó que, tras su recuperación, se planteará qué uso se le dará, aunque afirmó que su intención es que la sociedad lorquina pueda disfrutar de él como museo, espacio de ocio o cultura del agua. Destacó su gran valor, lo que le ha llevado a ser declarado bien de interés cultural (BIC). «El complejo hidráulico data del siglo XIII y en 1786 ya existía el molino», contó. Está prácticamente desmantelado y, tras los daños del terremoto, no fue sometido «a ninguna intervención, por lo que ha sido decisivo su declaración como BIC».

La donación la ha llevado a cabo la familia Martínez-Guijarro que era dueña no solo del molino de El Escarambrujo, sino también de los 20.000 metros cuadrados que lo rodean y que cuentan con tres viviendas. La tasación realizada por los técnicos municipales han cifrado su precio en más de 440.000 euros. Su recuperación podría iniciarse en breve plazo de tiempo, agregó el alcalde, ya que «deberán estar concluidas las obras antes del 31 de diciembre de 2019, que es cuando termina el plazo para los proyectos incluidos con cargo al préstamo del Banco Europeo de Inversiones, que es el caso».

El monumento se sitúa en la pedanía de Río, a pie de la carretera que va a La Parroquia. Hace años, su propietario cedió parte de los terrenos que ocupa la carretera que fue ampliada con el fin de evitar la tala de algunos ejemplares de palmera. Entre los que han mostrado en los últimos tiempos mayor preocupación por la recuperación del molino de El Escarambrujo está el catedrático emérito y rector honorario de la Universidad de Alicante, el lorquino Antonio Gil Olcina. Planteó la posibilidad de devolverle su uso a modo testimonial e incluirlo en una ruta del patrimonio hidráulico del municipio, junto al alporchón, la casa mata y el pantano de Puentes, entre otros.

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