Catorce mujeres mastectomizadas se recuperan practicando tiro con arco

María de las Huertas Navarro, que fue sometida a una mastectomía, enseña a la concejal de Sanidad a utilizar el arco, ayer./ Paco Alonso / AGM
María de las Huertas Navarro, que fue sometida a una mastectomía, enseña a la concejal de Sanidad a utilizar el arco, ayer. / Paco Alonso / AGM
Lorca

Los ejercicios favorecen el drenaje natural, para evitar así un linfedema; la experiencia es pionera en la Región

Pilar Wals
PILAR WALSLorca

Uno de los principales problemas de las personas que son sometidas a mastectomías (extirpación de la mama) es que al retirarse los ganglios linfáticos de la axila durante esa cirugía, pierden la capacidad de drenaje y el brazo comienza a hincharse debido a la acumulación de grasa bajo la piel, produciendo lo que se conoce como linfedema.

Estudios realizados han demostrado que el tiro con arco aporta el ejercicio y las vibraciones necesarias para evitar que se produzca esta dolencia, ya que favorecen el drenaje natural de toda la zona axilar. Esta información fue captada por el presidente del Club de Tiro con Arco de Lorca, Francisco Parra, que de inmediato se puso en contacto con la delegación local de la Asociación Española contra el Cáncer (Aecc) para impulsar el proyecto, una experiencia pionera en la Región.

«La idea partió de un trabajo que está realizando un hospital de Madrid. En el reportaje de televisión destacaban los beneficios que la disciplina del tiro con arco aporta a las pacientes con esta enfermedad. De inmediato contacté con la Asociación contra el Cáncer y pusimos en marcha la actividad», contó Parra.

El programa Flechas rosas está auspiciado por Alimer y el Hospital Virgen del Alcázar

Así nació el proyecto Flechas rosas, que está auspiciado por el club Arco Lorca, la Fundación Alimer y el Hospital Virgen del Alcázar y que pretende la rehabilitación de las pacientes con cáncer de mama. El éxito del proyecto va en aumento. Inicialmente eran seis las mujeres que comenzaron los entrenamientos, pero en poco tiempo la cifra ha crecido hasta las catorce. «Es una oportunidad que nos han brindado y que vamos a aprovechar. En poco tiempo he notado que el brazo me duele menos, pero además notas un subidón al tener cosas que hacer», afirmó María de las Huertas Navarro que sufrió una mastectomia.

Invitó a otros enfermos a sumarse a esta disciplina que practican cada viernes, de 17 a 19 horas, en el pabellón deportivo de las alamedas. El presidente del Club de Tiro con Arco se mostró satisfecho con la respuesta que han obtenido. «Ojalá en junio tuviésemos que reunirnos con Alimer y el Hospital Virgen del Alcázar para renovar el compromiso porque el número de personas se hubiese ampliado considerablemente».

La edil de Sanidad, María del Carmen Ruiz Jódar, señaló la importancia del proyecto, «ya que el 50 por ciento de las personas que son sometidas a una mastectomización pueden sufrir un linfedema». Y reconoció la actitud de las catorce mujeres que se han sumado. «Son valientes y un ejemplo de superación, un ejemplo para la sociedad».

La directora del Hospital Virgen del Alcázar, María Dolores Lafuente, y el gerente de Alimer, Julián Díaz, señalaron que se sentían «muy orgullosos» de participar en este proyecto que encaja en la política responsable y social de sus firmas.

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