El casco antiguo tendrá toldos para reducir la factura en refrigeración

Los toldos serán similares a los que se colocan en la calle Trapería de Murcia (en la foto) para disminuir la temperatura en verano./N. García / AGM
Los toldos serán similares a los que se colocan en la calle Trapería de Murcia (en la foto) para disminuir la temperatura en verano. / N. García / AGM

La iniciativa se enmarca en el proyecto europeo Life Adaptate a fin de combatir el cambio climático a nivel local

Pilar Wals
PILAR WALSLorca

La ciudad participará desde mayo a septiembre en el proyecto europeo Life Adaptate, para la implantación de una serie de medidas o estrategias que tratarán de combatir el cambio climático a nivel local. Entre las iniciativas que se llevarán a cabo está la instalación de toldos en calles peatonales y comerciales del casco antiguo para crear un pasillo de sombra. Esta estrategia, según afirmó ayer la concejal de Urbanismo, María Saturnina Martínez Pérez, es una acción piloto demostrativa; «se hará un seguimiento los cuatro meses que se colocarán durante los cuatro próximos años», dijo.

Durante ese tiempo se harán mediciones para precisar las temperaturas que se registran en el pasillo de sombra. «Para que los resultados puedan ser contrastados, se instalarán termómetros que nos indiquen la eficacia del sistema. Además, se harán encuestas a la población con el fin de conocer su satisfacción en cuanto al proyecto. Los comerciantes también opinarán para ver si se producen resultados en cuanto a la reactivación de la actividad y si aumentan sus ventas», detalló la edil de Urbanismo.

Los toldos se ubicarán temporalmente, durante aproximadamente cuatro meses, en las calles Corredera, Pío XII, Alporchones y Almirante Aguilar. Se situarán a la altura de la segunda planta de las viviendas y cuidando especialmente de no interferir en la visión panorámica de los principales monumentos como la Torre Alfonsina del Castillo. «Se protegerán las vistas, por lo que se cuidará de instalarlos como sumo cuidado para no interferir en ellas», indicó Martínez Pérez.

Durante la experiencia se medirá la temperatura en las calles Corredera, Pío XII, Alporchones y Almirante Aguilar

Los objetivos del plan, detalló la concejal de Urbanismo, son disminuir la temperatura y, por tanto, la sensación térmica de los viandantes; reducir la temperatura de fachadas y del pavimento que creen 'microclimas'; combatir las olas de calor urbano en beneficio del cambio climático; reactivar el comercio de la zona en los meses de altas temperaturas; disminuir el gasto en refrigeración de las viviendas y comercios y, con ello, las emisiones de CO2; y «adaptarnos al cambio climático y a la subida de las temperaturas que se prevé para los años venideros».

El proyecto tiene un presupuesto de 327.953 euros, subvencionado con 179.615 euros por parte de la Unión Europea y 148.338 de aportación municipal.

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