Alertan del grave deterioro que sufre el conjunto de retablos de San Francisco

Retablos de la Vera Cruz y Sangre de Cristo y de la capilla mayor de la iglesia de San Francisco con un marcado estilo barroco por su decoración y estructura arquitectónica
Retablos de la Vera Cruz y Sangre de Cristo y de la capilla mayor de la iglesia de San Francisco con un marcado estilo barroco por su decoración y estructura arquitectónica / Paco Alonso/ AGM

El grupo artístico, uno de los más valiosos de los conservados no solo en la ciudad sino en toda la Región, presenta pérdidas de numerosos relieves

PILAR WALSLORCA

«Lamentablemente, el mal estado del relieve solo nos permite adivinar las figuras de la Virgen, sentada en una silla, la silueta de San José y un pie del Niño Jesús, además de los ángeles entre nubes de la parte superior». Se trata de la descripción que realiza Eduardo Sánchez Abadíe, archivero municipal, sobre uno de los relieves del retablo de la Vera Cruz y Sangre de Cristo en el artículo 'Arte y devoción en la iglesia del convento de San Francisco de la Puerta Nogalte', que publicó en la revista Clavis en 2014.

El estado de este relieve y otros del conjunto artístico más valioso de los conservados no solo en la ciudad, sino en toda la Región de Murcia no ha mejorado desde entonces. Todo lo contrario, a las pérdidas que ya presentaba en esas fechas se han sumado otras, dado que no se ha acometido restauración de los retablos de la iglesia de San Francisco.

El templo es sede religiosa de la Hermandad de Labradores, Paso Azul, cuyo presidente, José María Miñarro González, se muestra preocupado por el deterioro de los notables retablos. Sin embargo, parece que no hay prevista una actuación inmediata que pueda devolver su esplendor a todo el conjunto. «Desde el terremoto hemos hecho un gran esfuerzo. Primero, para abrir la iglesia de San Francisco en tiempo récord y, después, para poner en valor un inmueble que era una auténtica ruina, el antiguo convento de San Francisco, recuperado y remodelado y que acoge el Museo Azul de la Semana Santa. Aún estamos haciendo frente a lo que supuso esa inversión, por lo que es difícil afrontar un nuevo frente y de semejantes dimensiones».

Las únicas actuaciones llevadas a cabo en los retablos han sido la retirada de la suciedad que se acumuló como consecuencia de los desprendimientos producidos por los terremotos de mayo de 2011. Fragmentos de yeserías que cayeron desde la cúpula semiesférica que ocasionaron daños en altares y capillas que aún no han podido ser sometidos a la restauración que precisan. El director del Museo Azul de la Semana Santa, Mass, Miguel García Peñarrubia, también alerta del estado que presentan algunas de las tablas de los distintos retablos. «Los daños son visibles, porque están a la vista. Hay pérdida no solo de fragmentos, sino de relieves prácticamente al completo, como se puede comprobar. Es necesaria una actuación para poner en valor este bellísimo conjunto, único no solo en nuestra ciudad». Se está haciendo un seguimiento a las zonas más deterioradas con el fin de conocer los cambios que se puedan producir. El terremoto causó la mayor parte de los daños que registran los retablos de las distintas capillas.

En su contexto

XVI

aparecen las primeras referencias artísticas de San Francisco.

Legados notables

Durante el siglo XVI se construyen algunos retablos. Se realizan puntuales encargos artísticos y los testamentos dejan legados piadosos y mandas pías con ofrendas de pequeños cuadros e imágenes, reliquias, estampas, ropas, alhajas y objetos litúrgicos.

Esplendor artístico

Los retablos de los espacios principales de la iglesia de San Francisco corresponden a la última década del seiscientos. Los dos laterales del transepto y el del altar mayor muestran la mejor expresión del nuevo estilo de vigoroso barroquismo impuesto a partir del último tercio del XVII.

Jerónimo Caballero

Los retablos de la Vera Cruz y Sangre de Cristo, en el testero del lado del evangelio y, enfrente, en la epístola, el de San Antonio de Padua, de la década de los 30 del siglo XVIII, son de Jerónimo Caballero.

Advocaciones

En la capilla mayor se situó la Inmaculada Concepción y en el colateral del transepto, la Virgen de los Dolores y la Virgen de los Ángeles.

El instrumento musical, de principios del XVIII, el único que queda en la ciudad de la decena que existían y que resultó dañado por los terremotos también está pendiente de una puesta a punto. El órgano de San Francisco sigue dejándose sentir, pero no con la prestancia que lo hacía antes de los seísmos. Necesita de una limpieza y unos retoques a los que se ofreció el maestro organero portugués Dinarte Machado, un artista de reconocido prestigio, dilatada trayectoria y una extensa formación que ya devolvió al instrumento su sonido en 2009.

Machado, que recuperó el complejo organístico del Palacio Nacional de Mafra en Portugal, formado por seis órganos de viento, ofreció llevar a cabo su trabajo sin compensación económica, por lo que solo habría que financiar la estancia de su equipo en la ciudad.

San Francisco cayó desde la hornacina de la capilla mayor

La imagen de San Francisco se precipitó durante el segundo terremoto desde el ático del retablo de la capilla mayor, donde se encuentra la hornacina del santo. Golpeó sobre la voluta central -ahí perdió los dos brazos- y se precipitó contra el altar mayor que quedó destrozado. Esta secuencia da cuenta que los daños no solo fueron estructurales, sino que afectaron a imágenes, retablos y mobiliario. La imagen de San Francisco y sus doscientos kilos de peso fueron devueltos a su lugar de origen tras una minuciosa restauración que no eliminó por completo las 'huellas' del terremoto. La intención era -respetar la historia- y dejar constancia de lo que ocurrió aquel día dejando algunas de esas fracturas visibles.

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