La Verdad

La Corredera, repleta de público, el Viernes Santo.
La Corredera, repleta de público, el Viernes Santo. / P. ALONSO / AGM

La mayor afluencia de turistas deja un 20% más de ingresos en la hostelería

  • Aumenta un 15% el número de visitantes atraídos por los desfiles bíblico pasionales y el buen tiempo

Nadie se queja. El sector de la hostelería se muestra muy satisfecho de la caja conseguida esta Semana Santa. La ciudad casi cuadriplicó su población y la celebración de los desfiles bíblico pasionales logró reunir en la ciudad a unas 341.000 personas. Los datos facilitados por la Policía Local revelan que esta Semana Santa se ha convertido en la de mayor afluencia de visitantes de la historia de esta fiesta.

Las ganancias han subido un 20% respecto a las logradas en 2016, en el balance realizado por la Asociación de Hosteleros de Lorca, Hostelor. Cada año es mejor que el anterior, reconocen los hosteleros, vienen más turistas y, esta vez, se añadió otro ingrediente importante, el buen tiempo, que «ha sido primordial», reconoció a 'La Verdad' su presidente, Joaquín Piernas.

La proyección sobre el origen de la Semana Santa, Lunes, Martes y Miércoles Santo en la plaza de España, contribuyó a que bares y restaurantes no flojearan en ventas los días en que no hay procesiones. «La gente está deseando salir a la calle y si se programan actividades de calidad como esta el público responde», aseguró Piernas. Reivindicó que en próximos años se siga la estela marcada con la alabada proyección sobre la fachada de la colegiata de San Patricio.

La Concejalía de Turismo también se vio desbordada para atender al público. El concejal responsable, Francisco Montiel confirmó que atendieron a un 15% más de visitantes respecto al año pasado. En esta ocasión se ha incrementado la presencia de turistas belgas y madrileños. Los diez días anteriores a la Semana Santa se dispararon las consultas en la Oficina de Turismo de gente interesada en viajar a Lorca. «La mayoría han venido sobre seguro», dijo el edil, que anunció que «la próxima Semana Santa instalaremos mostradores para ofrecer información también en otros puntos estratégicos de la ciudad como las plazas de Calderón y Óvalo». Después de diez jornadas de actividad ininterrumpida, bares y restaurantes funcionaban ayer a medio gas. «Hoy no tenía que haber abierto, voy como sonámbulo», reconoció ayer un hostelero de la plaza de España, Antonio López, que se vio superado por la avalancha de gente. «No estábamos preparados, el año que viene lo planearemos mejor».

En el mesón Los Mussos triplicaron el número de camareros y «todas las manos eran pocas», dijo la encargada del establecimiento, Loli Carrillo. Las ventas subieron un 30 por ciento porque «ha venido más gente de fuera, de Madrid, Tenerife, Valencia... y les ha encantado los productos tradicionales de nuestra tierra». También ha funcionado muy bien la venta de productos típicos y recuerdos de la ciudad. Encarni Llamas, gerente de un comercio dedicado a este tipo de artículos, aseguró que los turistas buscaban sobre todo alimentos de calidad hechos artesanalmente. Embutidos, quesos y vinos han triunfado. «Estaban deseosos de probar cosas, ya no se decantan tanto por las camisetas o los pines». La comerciante añadió que «no hemos podido cerrar a mediodía, la tienda ha estado llena, ha sido la mejor Semana Santa».