La Verdad

Cientos de lorquinos y visitantes recorren la Colegiata tras su apertura

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Un grupo de turistas recibe explicaciones, ayer mañana, en la fachada lateral de la Colegiata de San Patricio. / Paco Alonso / AGM

  • Escudriñaron todos los rincones para contemplar los hallazgos producidos durante su rehabilitación, entre ellos la tumba de Sebastián de Clavijo

Una inscripción, casi escondida, en la capilla mayor de San Patricio no dejaba lugar a dudas. Allí se encontraba la tumba de quien mandara construir la Colegiata. Sin embargo, nada más se sabía. Las catas y trabajos durante la restauración del segundo templo de la Región en importancia, tras los daños producidos por los terremotos de mayo de 2011, han arrojado nuevos datos, como el hallazgo de una especie de boca de pozo que, salvada, deja paso a una gran cavidad que ocupa toda la zona de la capilla mayor. En ella, una caja de madera y en su interior el que se cree cuerpo de Sebastián de Clavijo. Así lo confirmarían documentos en los que se señala que «a su muerte, recibió sepultura, por bula y privilegio, en la capilla mayor de la Colegiata». Sin embargo, el arquitecto director de las obras de restauración del templo, Juan de Dios de la Hoz, prefiere ser cauto. «Estamos a la espera de que nos den los resultados de los análisis que se han efectuado a la madera de la caja para datarla, pero parece que no habría dudas, porque no hay ningún otro enterramiento en el lugar».

Ayer los primeros visitantes de la Colegiata tras las obras de restauración contemplaban con asombro el pozo que aparecía cubierto por un cristal. En similares circunstancias se mostraba otro de los últimos descubrimientos, el de las primeras pinturas del templo, en el suelo de la sacristía. Y sorpresas como la que se muestra en varios arcos de ventanas. Las 'cicatrices' del terremoto a modo de movimiento de las piedras de uno de los arcos y del dintel de una ventana con varios centímetros de diferencia son visibles desde la zona del trascoro.

Lo que no pudieron visitar los que acudieron a recorrer San Patricio fue la cripta por donde se situaba la entrada primitiva al monumento desde la plaza de España. Su pronunciada escalera y la masiva presencia de público no lo aconsejaba, como determinaron los técnicos. También se pudo contemplar las señales dejadas en el suelo en la nave central de la zona que ocupaba la antigua iglesia de San Jorge, sobre la muralla medieval.

Las visitas continuarán a lo largo del día de hoy. Estas se inician por el carrerón, donde también se puede ver otro de los descubrimientos. La fachada lateral está presidida por tres imágenes. La limpieza dejó a la luz el nombre de los tres santos patronos de Irlanda, San Patricio, Santa Brígida y San Columba. Estos aparecían tapados, como también los 'vítores' encontrados en distintas zonas de la fachada.