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Una vivienda de la huerta justo al lado de una granja.
Una vivienda de la huerta justo al lado de una granja. / P. ALONSO / AGM

La nueva ordenanza triplicará la distancia de separación entre viviendas y granjas

  • La aplicación de las propuestas técnicas vistas por la comisión municipal llevará a realizar cambios puntuales en el Plan General de Ordenación

Los trabajos de la Comisión Municipal de Conciliación de la Huerta, cuyo objetivo es encontrar soluciones para permitir el uso residencial y el ganadero en una parte del municipio catalogada como suelo urbanizable, ha dado nuevos pasos. Así, propone redactar una ordenanza pionera que regule de manera concreta y efectiva ambos usos.

La edil de Urbanismo, Satur Martínez, anticipó ayer algunos de los planteamientos que se van a tener en cuenta en esta nueva normativa y en las necesarias modificaciones en el actual Plan General de Ordenación. «En la reunión más reciente de la Comisión, sus integrantes analizaron el informe de análisis elaborado por parte de los técnicos municipales del servicio de Urbanismo en el que se revisaban las aportaciones al respecto presentadas por parte de partidos políticos y colectivos vecinales y ganaderos. Fruto de ello se ha aprobado informar a quienes soliciten licencia de obras, para la construcción de una vivienda, de las instalaciones ganaderas existentes en los alrededores, bien estén ya construidas o con tramitación iniciada. También se ha incluido una propuesta tendente a situar los elementos más problemáticos de las explotaciones ganaderas en el punto de la finca más alejado posible de la vivienda», indicó la concejal.

Martínez también señaló que «el nuevo marco normativo incorporará el concepto de 'equilibrio territorial', que se traduce en ajustar el número de cabezas de ganado que puede acoger una granja al tamaño de la parcela en la que se ubica.

El planteamiento que se puso sobre la mesa en forma de 'nuevas medidas técnicas y propuesta de prescripciones correctoras' contempla una propuesta técnica, elaborada durante meses por parte de los funcionarios municipales, que incluye fundamentalmente, multiplicar por tres la distancia actualmente exigida para permitir la implantación tanto de construcciones, como de balsas de purines y depósitos de cadáveres, pasando de los cinco metros actuales a quince.

Además se establece la extinción definitiva e improrrogable del plazo de 15 años que se concedió en 1998 (dentro del proceso de legalización de explotaciones ganaderas establecido en aquel momento). Esta medida que conllevará, en el periodo 2020/22, el cierre de las granjas asentadas en suelo urbanizable. La propuesta técnica reduce de 3.000 cabezas a 2.000 el número máximo de animales para el establecimiento de cebaderos en la zona SUZE Huerta.

La ordenanza fijará medidas correctoras por malos olores, y concretará normas para las balsas de purines y depósitos de cadáveres.

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