La Verdad

Los desprendimientos de rocas siguen tres semanas después de las lluvias

Un vehículo inicia su marcha tras ponerse en verde el semáforo que regula el doble sentido de la carretera de acceso al castillo, tras clausurarse la de bajada.
Un vehículo inicia su marcha tras ponerse en verde el semáforo que regula el doble sentido de la carretera de acceso al castillo, tras clausurarse la de bajada. / Paco Alonso / AGM
  • El riesgo de caída de grandes piedras obliga a cerrar el tramo de bajada de la vía de circunvalación de la ladera de la alcazaba

Los desprendimientos en la ladera del castillo continúan, lo que ha obligado a cerrar al tráfico un amplio tramo de la carretera de circunvalación. El acceso y la bajada de la alcazaba y del Parador de Turismo Castillo de Lorca se realizan por la misma carretera que ha sido habilitada en doble sentido y regulada por un semáforo. Los vehículos tienen que esperar a que la luz se ponga en verde para utilizar el tramo de subida que ejerce la función de doble sentido mientras no se da una solución al problema de la caída de rocas y piedras de la ladera del castillo.

Unos cinco minutos es el tiempo de espera para los vehículos que aguardan su turno a uno y otro lado, aunque la parada se hace mayor cuando el castillo o el parador acogen algún acontecimiento extraordinario. El cierre ha sido obligado, ya que desde el último episodio de lluvias no han cesado de caer rocas y tierra desde el terraplén del último tramo de subida a la alcazaba.

De hecho, en las horas previas a la alerta que se decretó por fuertes lluvias ya se produjeron algunos desprendimientos. Las rocas y la tierra fueron retirados de la vía pública por técnicos de la Concejalía de Emergencias que realizaron hasta once intervenciones más, según afirmó ayer el concejal responsable, Juan Miguel Bayonas. Los técnicos señalizaron distintas zonas tanto en la carretera de La Parroquia como en la circunvalación del castillo. Durante los días siguientes la caía de rocas continuó hasta que finalizaron las precipitaciones.

Con ayuda de maquinaria pesada se retiraron todos los desprendimientos, pero la zona continúa siendo inestable por lo que ahora se plantean trabajos más exhaustivos para acabar con el problema que viene produciéndose desde hace años. Con la solución se evitarían los constantes cortes parciales o en su totalidad que se producen en el tráfico de ambas vías. La carretera de La Parroquia presenta un flujo constante de vehículos, mientras que la de circunvalación es el único acceso al Parador de Turismo y al castillo. En este último monumento se sitúa el parque temático 'La Fortaleza del Sol' que es visitado cada día por decenas de personas.

También en San Cristóbal

Pero la ladera del castillo no es la única zona de la ciudad que presenta problemas de desprendimientos. En los cabezos del barrio de San Cristóbal se vive una situación similar desde hace años. Grandes rocas se han venido abajo destrozando a su paso viviendas, sin que afortunadamente haya habido que lamentar víctimas. Algunas de esas piedras eran de gran tonelaje, lo que llevó a que tuvieran que ser fragmentadas con martillos hidráulicos por las dificultades de acceso de maquinaria pesada a la zona.

Y en una situación similar también se encuentra el cementerio de San Cristóbal del Barrio. Allí, la ladera ha sufrido importantes pérdidas de tierra como consecuencia de la erosión y ha llevado a que el muro del camposanto se quede en muchos tramos hueco debajo de sus cimientos. Ello ha provocado grandes grietas en toda la valla que precisan de una actuación urgente. La alerta sobre el estado que presentaba la dio el propio párroco de San Cristóbal hace unos meses.

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