«Se llenaron los bolsillos a cuenta de los trabajadores»

Protesta de los afectados al inicio del juicio. /Javier Carrión/ AGM
Protesta de los afectados al inicio del juicio. / Javier Carrión/ AGM

El expresidente del comité de empresa de Valeo relata que la firma francesa no informó de la supuesta venta ilegal a Metalurgia del Sureste

Jorge García Badía
JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Narró, indignado, cómo Cruz Roja, Cáritas y las parroquias les tuvieron que ayudar para sacar a sus familias adelante tras la venta de Valeo a Metalurgia del Sureste. El otrora presidente del comité de empresa de Valeo en Murcia, Cayetano Espejo, aseguró ayer a la Audiencia Provincial que «cuando más asfixiados estábamos, nos dijeron que fuésemos a Albacete, porque había un dinero para repartir. Nos dieron 14 millones de pesetas y tocamos a 100.000 pesetas por cada trabajador». Esa suma ha sido la única que han visto tras más de dos décadas pleiteando para que la firma francesa les indemnice por sus despidos, por los que ahora reclaman 12 millones de euros más los intereses legales. Una cifra que el fiscal rebaja a 7,9 millones.

Espejo testificó en la cuarta sesión del juicio que se sigue por vulneración de los derechos de los trabajadores de Valeo, que fue vendido a Metalurgia del Sureste para evitar presuntamente el pago de indemnizaciones a 145 empleados. «Eso era un montaje». De esta forma definió el presidente del comité el plan de viabilidad que les presentó la firma para acordar el expediente de regulación de empleo que supuso 102 despidos. «Nos lo pusieron tan bien, que con ese sacrificio se garantizaba el futuro de la empresa», afirmó. El veterano sindicalista explicó que el plan de viabilidad incluía maquinaria nueva, una ayuda económica del Gobierno regional y la incorporación de la fabricación de volantes a los procesos de producción. «Se garantizaba el resto de puestos de trabajo», insistió. En concreto, 145 empleos. Sin embargo, en noviembre de 1993 se produjo un segundo ERE. «¿Por qué renunció Valeo a las ayudas de la Comunidad Autónoma?», se preguntó.

Espejo detalló a la Sala que tras esta segunda oleada de despidos se vendió Valeo a Metalurgia del Sureste, en enero de 1994, pero el comité de empresa no fue convocado para informarles de la operación. «Fue un acto consumado; se llenaron los bolsillos a cuenta de los trabajadores». Después del traspaso de la empresa, el comité se puso a investigar a Antonio Sánchez Celdrán, el nuevo consejero de Metalurgia del Sureste y a la postre uno de los procesados por la Audiencia Provincial. «La Policía murciana nos dijo que ese señor era un figura». A raíz de los despidos y del cambio de titularidad de la fábrica, la plantilla inició una huelga. Espejo aclaró que «no impedimos a nadie que tomase posesión de la empresa».

Hoy se retoma el juicio

Luis Castillo, abogado de la plantilla, concluyó ayer que «se ha transmitido la realidad de lo que pasó: hubo un engaño detrás de otro».

El juicio se retoma hoy con la declaración de más trabajadores despedidos sin indemnizaciones. Por tales hechos se piden penas de tres años para los seis encausados que siguen vivos.

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