La llegada de pateras deja patentes fallos en los protocolos de actuación

Inmigrantes llegados la semana pasada en Patera. /Pablo Sánchez / AGM
Inmigrantes llegados la semana pasada en Patera. / Pablo Sánchez / AGM

El Ayuntamiento de Cartagena culpa a la Delegación del Gobierno de no aplicar un Real Decreto de atención al extranjero, pero admite que reaccionó tarde

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ y ANTONIO LÓPEZCartagena

La mayor oleada de pateras recibida en el litoral regional ocurrida el pasado viernes ha dejado al descubierto los fallos cometidos tanto por la Delegación de Gobierno como por el Ayuntamiento de Cartagena a la hora de atender a los 60 inmigrantes que quedaron abandonados en plena calle, tras ser expulsados de la comisaría de Policía Nacional una vez que fueron identificados, horas después de ser rescatados del mar. Esto provocó que los argelinos quedaran vagando por calles del casco antiguo durante toda la noche.

El Consistorio cartagenero admitió ayer que reaccionó tarde al no atender a los inmigrantes en la calle ni el viernes por la noche ni el sábado por la mañana, pero culpó de ello a la Delegación del Gobierno, ya que este departamento no les avisó de que se iba a dejar libres a parte de los 296 argelinos que llegaron en 27 pateras. También atribuye a este organismo estatal el no aplicar, según fuentes de alcaldía de Cartagena, el Real Decreto 441/2007, de atención al extranjero, del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Este establece un protocolo de actuación en esos casos y reserva una cantidad dinero para atender a las personas que lo precisan, una cuantía de la que la Delegación del Gobierno no echó mano.

Esta situación provocó, además, que la regidora diera un toque de atención tanto al concejal de Seguridad Ciudadana, Francisco Aznar, como a la edil de Servicios Sociales, Carmen Martín del Amor, por no haberle informado de la situación vivida en las calles, para tomar decisiones urgentes. Esa noche, Castejón asistió a la gala del Día Internacional de Cooperativismo celebrada en el Auditorio El Batel.

«Fallos de comunicación»

No obstante, la alcaldesa quiso ayer rebajar la tensión con el delegado del Gobierno, y explicó que se trataron de «fallos de comunicación» entre las dos administraciones. Para que no vuelva a ocurrir, ayer reunió, de manera urgente, a las ONG del municipio que ayudan a los inmigrantes. Al encuentro asistieron, al menos, una quincena de representantes de Cepaim, Accem, Cruz Roja y Alraso. Entre todos acordaron una hoja de ruta y un protocolo para mejorar la coordinación entre el gobierno municipal y los colectivos implicados.

Tras la reunión, Ana Belén Castejón se comprometió a volver a llamar al delegado del Gobierno para informarle de que Cartagena dispone de un centenar de plazas para atender a inmigrantes y para recordarle que cuando se repitan situaciones similares, avise de forma inmediata a la Concejalía de Servicios Sociales para que pueda prestar colaboración con los Cuerpos de Seguridad del Estado. «Contamos con unas infraestructuras potentes y con las plazas suficientes como para haber dado una respuesta contundente a una situación excepcional», explicó.

El delegado del Gobierno remitió a este diario al Ministerio del Interior para conocer las razones que provocaron la expulsión de la comisaría a los 60 'sin papeles', antes de llevarlos a un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE), a pesar de que Sánchez-Solís aseguró que el Gobierno analizó incluso trasladar a estas personas a uno de los centros colaboradores que ONG tienen en la Comarca de Cartagena, donde ayer los representantes de las mismas admitieron que quedan plazas libres.

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