Oro líquido en la despensa de Europa

Emilio Nicolás, científico titular, y Juan José Alarcón, director del Cebas, examinan un albaricoque./M. B. B.
Emilio Nicolás, científico titular, y Juan José Alarcón, director del Cebas, examinan un albaricoque. / M. B. B.

El consumo de agua de frutas y verduras es de los más eficaces gracias a las técnicas de riego. Investigadores del Cebas señalan que Murcia es una de las regiones con mayor avance en el ahorro hídrico en la agricultura

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Entre 5.000 y 6.000 metros cúbicos por hectárea y año es el consumo medio de agua de las frutas y hortalizas en la cuenca del Segura. El máximo lo alcanzan algunas variedades de tomate, y el mínimo un ciclo de lechuga. Son consumos que están muy por debajo de los cultivos herbáceos que crecen en otros territorios con mayores disponibilidades de agua. Como despensa de Europa, Murcia es una de las regiones que más ha avanzado en el ahorro de agua y en su eficacia: está a la cabeza en el riego por goteo, en los invernaderos de última generación, en variedades adaptadas al medio y en la reutilización de caudales. Cada vez queda menos margen para que frutas y verduras consuman menos agua. La realidad es que la contumaz sequía hace que en determinadas zonas no se alcance ni siquiera el rango de riego mínimo.

El director del Cebas-Csic, Juan José Alarcón, y el científico titular del Departamento de Riego, Emilio Nicolás, consideran que tan importante como el ahorro es la eficacia. Destacan lo mucho que ha avanzado la Región en técnicas de riego, conformando un sector agroalimentario que está a la vanguardia. El Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas) -como referente de la investigación en este campo- ha acompañado durante muchos años a los agricultores murcianos, a los que imparte ciclos de formación sobre las técnicas más novedosas.

Los invernaderos ofrecen más rendimiento por metro cuadrado, pero al final gastan más aguaEl riego deficitario controlado hace que el árbol pase sed sin que afecte al producto

Cada explotación agrícola es un mundo, los factores climáticos son determinantes, cada variedad tiene un coeficiente de cultivo, los fertilizantes están ligados a la fauna microbiológica del suelo... Las variables son muchas a la hora de determinar el consumo de agua en la agricultura. Las recomendaciones para consumir menos recursos hídricos -otra vuelta de tuerca- sería apostar por productos hortícolas con ciclos más cortos, por producciones tempranas y por determinadas variedades. Todo a su vez, no obstante, depende a la postre del mercado. «Hay que verlo de una forma global», señala Alarcón. «No todo es agua, sino que influyen el clima y otros muchos factores».

Todo lo que se puede aprender sobre riego está dentro en las cuatro paredes donde trabajan los investigadores del Cebas. «El primer ahorro importante de agua en Murcia fue el paso del riego a manta al riego localizado», señala junto con Emilio Nicolás. En algunos casos, los consumos se duplicaban antaño hasta llegar a las 11.000 metros cúbicos por hectárea y año.

¿Se puede ahorrar más? Una de las líneas de mejora es el riego deficitario controlado, que pese a su nombre puede cubrir las necesidades de la planta al cien por cien. Consiste básicamente en hacer que el árbol pase sed, en provocarle cierto estrés en determinados momentos, sin que eso afecte al producto. Se puede ahorrar hasta un 20%, y de hecho se hace porque muchos agricultores lo aplican aún sin saberlo cuando están acuciados por la falta de agua. La apuesta por las variedades tempranas y extratempranas es igualmente un ahorro de agua. También se hace, y hay que conjugarlo con los flujos del mercado.

¿Son más eficaces los invernaderos que los cultivos al aire libre? Emilio Nicolás explica que por cada metro cuadrado se puede obtener una producción cinco veces mayor bajo invernadero. La ratio por kilo es más eficiente, y también lo es el consumo de agua. A nivel unitario el gasto de agua es menor, pero al final se consume más. «En los invernaderos se saca más rendimiento por metro cuadrado, pero gastas más agua», apunta. Se crea un microclima que alarga los ciclos hasta los nueve meses. El tomate, el pimiento y el calabacín son los productos más comunes bajo invernadero.

Por otra parte, es creencia común en el sector el hecho de que casi ningún agricultor ha perdido dinero con el invernadero.

Ambos investigadores llaman la atención sobre la salinidad de los suelos, que hay que vigilar. En líneas generales, el agua suele ser salina en la Región. Explican que hay cultivos que absorben la sal y recomiendan asimismo no regar durante mucho tiempo con caudales que lleven elevadas concentraciones, ya que repercuten en la calidad del suelo.

Cuando se habla del consumo de agua en las frutas y verduras, es inevitable preguntarse cuánta agua devuelven estos productos a los consumidores, que beben y se hidratan con ellos. El 90% del contenido del melón es agua, al igual que en ciertas variedades de vegetales. En las frutas alcanza el 85%.

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